EN VANCOUVER: Nada de correctivos
en CBSA tras muerte de
Lucía Vega Jiménez

2-Lucia-Vega-JimenezVarias organizaciones defensoras de derechos humanos expresaron esta semana su preocupación por la ausencia de un mecanismo de supervisión a la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (CBSA), a raíz de la muerte trágica de la mexicana Lucía Vega Jiménez, ocurrida hace un año en el centro de detención de inmigrantes en el Aeropuerto Internacional de Vancouver.

La Asociación Canadiense de Abogados Refugiados, el Consejo Canadiense para los Refugiados y La Asociación de Libertades Civiles de la Colombia Británica (BCCLA) señalaron que muchas de las recomendaciones centrales del jurado en la investigación aún no se han implementado.

Según estos grupos también hay signos preocupantes de que las recomendaciones se están utilizando para justificar el empeoramiento de las condiciones de los detenidos.

Lucía Vega Jiménez, una mujer mexicana indocumentada que permanecía bajo custodia de la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (CBSA) en el Aeropuerto Internacional de Vancouver, se suicidó el 24 de diciembre de 2013.

La información sobre esta muerte sólo se hizo pública un mes después de ocurrida, gracias a los medios de comunicación. La investigación por este hecho se llevó a cabo en septiembre de 2014.

Las tres organizaciones lamentan que la respuesta de la CBSA hasta la fecha con respecto a la investigación, se ha centrado en las medidas para prevenir el suicidio físicamente, mientras que las recomendaciones para mejorar las condiciones de los detenidos y para cerrar el centro de detención en el Aeropuerto Internacional de Vancouver no se han abordado.

Asimismo, señalaron que ninguna acción sobre la recomendación más importante, en opinión de las tres organizaciones – la creación de un mecanismo independiente de rendición de cuentas para la CBSA, ha sido tomada.

La muerte de la señora Vega Jiménez, y la investigación oficial que le siguió, una vez más deja de manifiesto la falta de supervisión a las acciones de la CBSA, indicaron las organizaciones defensoras de derechos humanos.

Mientras CBSA tiene poderes de policía radicales, incluyendo el poder de arrestar y detener a las personas, se diferencia de la mayoría de los otros cuerpos de policía en Canadá porque no hay ningún órgano de supervisión independiente que permita revisar sus acciones y garantizar el respeto de los derechos humanos de los refugiados, los migrantes, y los canadienses de los que se ocupa esta agencia.

El Consejo Canadiense para los Refugiados conoció que CBSA está realizando cambios en los baños comunes para los detenidos, en respuesta a las recomendaciones de la investigación judicial. Estos cambios, se realizarán primero en el Centro de Detención de Inmigración de Toronto.

“La respuesta a la trágica muerte de Lucía Vega Jiménez no debe ser para empeorar las condiciones de los detenidos”, dijo Loly Rico, presidenta del Consejo Canadiense para los Refugiados. “Estamos profundamente preocupados de que CBSA tenga previsto reducir la privacidad de los detenidos mediante la introducción de los baños comunes. Medidas de prevención del suicidio deben guiarse por el respeto a la dignidad humana y la preocupación por la salud mental de la persona, no medidas centradas exclusivamente en la prevención física de suicidio”.

 

Especial desde Vancouver para CORREO de CBNoticias.com