Más allá de “50 sombras de Grey”: otras películas subidas de tono

PREESTRENO DE "50 SOMBRAS DE GREY" EN LONDRES
La actriz estadounidense Dakota Johnson (i) y el actor irlandés Jamie Dornan posan para los fotógrafos a su llegada al preestreno en el Reino Unido de “50 Sombras de Grey”, en Londres.EFE

“Fifty Shades of Grey”, logró una taquilla de 158 millones de dólares en el mundo y 81,7 millones en Estados Unidos. 

El rotundo éxito de la novela de E.L. James y su alto contenido erótico han convertido la película de “50 sombras de Grey” en el acontecimiento cinematográfico de la temporada..
Pero el “fenómeno fan” es un arma de doble filo y los cambios introducidos con respecto al libro podrían volverse en contra de la cinta, que se estrenó esta semana en todo el mundo. Estas son algunas alternativas subidas de tono a “50 sombras de Grey”.

“SECRETARY” (2002), STEVEN SHAINBERG.- Versión ‘indie’ de “50 sombras de Grey”, combina una historia romántica con trasfondo sadomasoquista. “Secretary” tiene además gotas de humor (negro) y ganó el premio especial del jurado en el Festival de Sundance por su “originalidad”.
Maggie Gyllenhaal demostró su capacidad transgresora en su papel de Lee Holloway, una joven recién salida de una institución mental, que intenta rehacer su vida y encuentra un trabajo de secretaria.

“HENRY & JUNE” (1990), PHILIP KAUFFMAN.- El guionista de Indiana Jones dirigió esta adaptación de los diarios íntimos de Anaïs Nin. Ambientada en el París de los años 30, cuenta las relaciones amorosas entre el novelista Henry Miller (Fred Ward), su esposa June (Uma Thurman) y la propia Anaïs (Maria de Medeiros).
La película dio origen a la creación de una nueva categoría de clasificación de contenidos por parte de la Motion Picture Asociation of America (MPAA), la NC-17 en lugar de la “X” para películas no adecuadas para menores, pero tampoco pornográficas.

“EL AMANTE” (1992), JEAN JACQUES ANNAUD.- Basada en la novela de Marguerite Duras, es otro ejemplo de ruptura de tabúes y de la difícil relación entre cine y literatura. Annaud pasó horas con la autora para llegar a un acuerdo sobre el guion, pero esta acabó quedándose al margen.
El amor lascivo y desaforado entre una adolescente francesa (Jane March) y un acaudalado hombre de negocios chino (Tony Leung), en la Indochina colonial de los años 20, desafió las convenciones de la época.

“NUEVE SEMANAS Y MEDIA” (1986), ADRIEN LYNE.- Todo lo contrario que en ‘9 songs’, la película que lanzó al estrellato a Kim Bassinger y Mickey Rourke es altamente sensual sin ser explícita.
Con su estética de videoclip de los ochenta, recaudó más de cien millones de dólares, y hoy es recordada sobre todo por el ‘striptease’ de Bassinger al ritmo de “You can leave your hat on” de Joe Cocker.

– “EL IMPERIO DE LOS SENTIDOS” (1976), NAGISHA OSHIMA.- La película que consagró a Oshima como figura de culto narra el encuentro entre un hombre casado y una mujer a la que conoce en un burdel, una relación cada vez más exigente llevada al límite más radical y trágico posible.
Para evitar la censura en Japón, el cineasta registró su película en Francia. En Gran Bretaña no pudo estrenarse hasta 2011 y en España fue clasificada ‘X’.

“EL ÚLTIMO TANGO EN PARÍS” (1972), BERNARDO BERTOLUCCI.- La censura y el escándalo marcaron también el estreno de la sexta película de Bertolucci. Sexo sin compromiso para una historia que marcó época, la del viudo Marlon Brando y la joven Maria Schneider.
Clasificada ‘X’ en EE.UU., en España no pudo verse hasta 1978. Director, productor y protagonistas fueron llevados a juicio en Italia y Bertolucci perdió el derecho a voto durante cinco años. Hoy se recuerda, entre otras cosas, por el descubrimiento de la mantequilla como lubricante.