Cantante Sarah Brightman ya no va como turista espacial

La repentina renuncia de la cantante británica Sarah Brightman a viajar a la plataforma orbital deja libre la plaza del próximo turista espacial, cuyo principal requisito es ser multimillonario y no tener miedo a volar.

 

Brightman, de 54 años, expuso “motivos familiares” como excusa para interrumpir su entrenamiento y suspender sus planes de despegar el próximo 1 de septiembre rumbo a la Estación Espacial Internacional (EEI).

 

En caso de éxito, se habría convertido en la octava turista espacial de la historia y la primera desde que en septiembre de 2009 volara a la EEI el canadiense Guy Laliberté, fundador del “Cirque du Soleil” (Circo del Sol).

 

La diva había superado con nota la exigente prueba de supervivencia en el bosque, un paso imprescindible para cualquier turista espacial, y apenas le faltaban unas semanas de entrenamiento para cumplir con su período de instrucción.

 

Es verdad que los entrenamientos le obligaron a vivir de manera permanente a las afueras de Moscú y a hacer una pausa en su exitosa carrera musical, pero los expertos consideran que el motivo fue otro.

 

El reciente accidente sufrido por el carguero Progress, que se estrelló sobre la Tierra tras desviarse de su órbita cuando transportaba carga vital para la Estación Espacial Internacional, presumiblemente le causó un ataque de pánico a la cantante.

 

“Tengo la impresión de que era una mujer muy apasionada que quería hacerse publicidad sin escatimar dinero, bajo unas condiciones de máxima seguridad. No quería arriesgar ni un solo pelo”, dijo Ígor Marinin, experto de la revista “Noticias de Cosmonáutica”.