Acción: Para luego es tarde

1-Lucy LecunaLUCY LECUNA*

 

Vivir en Canadá es sinónimo de aire libre, temporadas deportivas, veranos calurosos y, también, de inviernos helados. El factor climatológico es una oportunidad para que realicemos todo tipo de actividades físicas que jamás hubiésemos hecho en otro sitio del mundo.

Unos más rápido que otros, logran adaptar sus costumbre al ímpetu deportivo y de actividades al aire libre que embriaga a los canadienses cuando las temperaturas se acercan a los 10 grados. Queramos o no, aprovechar estos meses de “calor” es beneficioso y bien sea si estamos retomando una actividad, o simplemente queremos comenzar o probar, jamás es tarde para tomar la decisión.

Como instructora de ejercicios grupales, quiero compartir algunas sugerencias que pueden hacer de ese inicio, una experiencia positiva y duradera. Muchas veces nos enfocamos en seguir modas o tendencias y olvidamos las limitaciones que pueden hacer que algunos deportes sean más o menos beneficiosos para unos individuos sobre otros.

Escoger la actividad: La disposición de tiempo y el compromiso con otros puede ser un factor determinante. Si tu trabajo y familia pueden verse afectados por un deporte, revisa otras opciones. En general, tu interés personal se va a someter a tu situación laboral y familiar, y esa es una realidad que tristemente hace que muchas personas comiencen algo que luego deben dejar al cabo de algunos meses.

Lugar, grupos y horas. Tu actividad debe ser factible lo cual vincula la cercanía de casa o el trabajo, con tus horas de descanso. Si estás apoyándote en un amigo o familiar para ejercitarte, no dejes que te afecte si ellos no asisten o se retiran. Prueba con las membrecías que ofrecen 3 meses, y así luego te decides por algo más largo.

Composición corporal: Algunos deportes o actividades físicas requieren un inicio que es limitado por la composición corporal (estatura, edad, peso, masa muscular, entre otros). Revisa con tu médico de familia si el deporte puede afectar tu salud integral. Muchas veces vemos lesiones en las rodillas, cadera y columna en personas que iniciaron actividades como correr, o caminata intensa, los cuales usaron mucha intensidad sobre la resistencia real de su cuerpo.

Algunos cambios de tipo nutricional te ayudarán al ajuste que le pedirá el deporte que quieres hacer. Evita seguir una dieta sin supervisión o cambios súbitos en tu alimentación.

En los años que llevo involucrada con deportes y gimnasios, he visto transformaciones espectaculares, y normalmente se alcanzan con la unión de ejercicios y dieta, así como  tiempo  y constancia.

Zapatos: Sin pretender incitar el gasto en zapatos deportivos, debo reconocer que esta inversión afecta la continuidad en la actividad. Hay marcas que ofrecen mejor relación precio-valor. Sugiero que busques zapato que tenga suela firme en la zona del arco, así como rigidez en la zona de los tobillos. La zona de los dedos puede ser más flexible, cosa que facilita el movimiento normal que ocurre en el caminar. Los zapatos deportivos tienen una vida útil que depende de la frecuencia de uso. Por ejemplo, un corredor que recorre 10 km dos o tres veces a la semana, debe cambiar zapatos cada 4 meses.

A veces se perciben señales de afecciones relacionadas con los zapatos, como son molestias a lo largo de la zona lateral de las pantorrillas, o dolor que puede estar en las rodillas o caderas. La columna  también puede afectarse si el zapato es inadecuado o está vencido.

Ropa: usa ropa cómoda y adecuada para la actividad. Hay fibras que ofrecen flexibilidad y comodidad para cada disciplina, pero evita realizar una inversión muy alta en la ropa, en especial si estás iniciando algo nuevo.

Hidratación: Usa tu botella personal y bebe la cantidad de agua que te pide tu cuerpo. Hoy día se recomienda la ingesta de 2.7 litros de agua para los hombres y 2.3 litros de agua para las mujeres, estén activos o no. Si tienes problemas de retención de líquidos, diabetes, hipertensión o alguna condición de salud que limite tu hidratación, consulta esa proporción con tu médico antes de comenzar.

Comidas: Trata de comer comida dos horas antes de hacer ejercicio, reduciendo la sal y grasas saturadas. Si una de tus metas es bajar de peso, consulta con tu médico o un nutricionista sobre cuál es la mejor estrategia para eso.

Hoy día se recomienda realizar más de 300 minutos de actividad física a la semana para un adulto, lo cual puede desglosarse en caminatas de ½ hora, ejercicios más intensos( Aeróbicos, Zumba, natación, carreras) o ejercicios de acondicionamiento muscular o tonificación (pesas).

 

*Fitness Instructor Specialist(Canfitpro) . Instructora Certificada de STOTT® Pilates, así como instructora Certificada de Zumba®.