Secretario de la OEA
reconoce a los 10 hispanos-canadienses
más influyentes del 2016

ELIZABETH MENESES*

Algunos de los patrocinadores y colaboradores del premio con Almagro
Algunos de los patrocinadores y colaboradores del premio con Almagro

Aunque los 10 hispano-canadienses más influyentes del 2016 fueron reconocidos por su trabajo en áreas completamente diferentes como la salud, la investigación, ciencia, y el trabajo social y comunitario— todos comparten un común denominador: son inmigrantes que han encontrado en Canadá el lugar donde cumplir sus sueños profesionales.
Una de las galardonadas es la doctora venezolana Viloria-Petit, especialista en ciencia biomédica de la Universidad quien ha jugado un papel fundamental en el estudio de un tratamiento para frenar el esparcimiento de células cencerígenas. “Empecé mi trabajo de investigación cuando tenía 14 años. Mi abuelo sufría de metástasis y desde entonces me he empeñado en hacer del cáncer una enfermedad curable”, dijo al recibir su premio que dedico a su abuelo.

Entre el público algunos empresarios canadienses.
Entre el público algunos empresarios canadienses.

Por su parte, el Doctor Adrian Baranchuk de Argentina, presidente de la Sociedad internacional de Electro cardiología dijo que cuando llegó a Canadá, ‘el y su familia no tenían nada. “Este [Canadá] es el país de la libertad, de la inclusión social, de la libre expresión y la diversidad”. Haciendo un llamado por los cientos de latinoamericanos que no tienen la posibilidad de estudiar y desarrollar sus talentos, dijo: “Dedico este premio a los Josés, Marías, Albertos que están en nuestros países y que no tienen la posibilidad de alcanzar sus sueños. Mi deseo es también para que no hayan prisioneros políticos en Latino América, ojalá se me haga el milagro esta Navidad,” dijo Baranchuk.

Luis Almagro con Freddy Velez editor de Correo.
Luis Almagro con Freddy Velez editor de Correo.

Al recibir su premio, Eva Martínez, vicepresidente de Mujeres en Ciencias Aeroespaciales de Canadá reconoció el esfuerzo de las primeras migraciones hispanas. “Hace 41 años mis padres dejaron todo atrás y salieron de España, como muchos otros inmigrantes. Si mi familia no hubiera tomado esa decisión, yo no habría tenido esta oportunidad, dijo Martínez, quien desde su posición, se dedica como voluntaria a ayudar a los jóvenes a tomar buenas decisiones para su futuro.
Entre los otros ganadores están: Ana Domínguez, presidente de la empresa Campbell Soups en Canadá; El Dr. Andrés Lozano (España), autoridad mundial en estimulación del cerebro de la Universidad de Toronto; el Dr. Antonio Caycedo (Colombia), quien introdujo la cirugía colorrectal en Canadá; Dr. Guillermo Rocha, presidente de la Sociedad Oftalmológica Canadiense; el Padre Hernán Astudillo de Ecuador, por su trabajo con el Centro Comunitario San Lorenzo; el Dr. Julio Montaner de Argentina, director del Centro para la investigación del SIDA de British Columbia. A este destacado grupo, se unió el primer y único miembro de origen hispano en la Corte de Justicia de Ontario, el Honorable Joseph Bovard, de El Salvador.
En sus diez años de creados, los premios a los 10 Hispano-Canadienses más influentes contó con la presencia de Luis Almagro Lemes, Secretario General de la OEA, quien abrió el evento recalcando la importancia de mantener la democracia y sus valores en el continente suramericano.

El juez Bovard con algunos asistentes al evento.
El juez Bovard con algunos asistentes al evento.

“Los valores éticos y morales definidos en la carta Democrática Interamericana no tienen ningún sentido sino los hacemos una realidad para las personas de las Américas. Estos valores deben estar primero que los interés políticos, cuando perdemos estos valores, todos perdemos, las sociedades pierden,” dijo Almagro, defensor de los derechos fundamentales, la democracia y los derechos humanos.
En su visita a Canadá, el Secretario de la OEA reconoció la labor que hace este país para proteger los derechos humanos en estos momentos, asegurando que es en las crisis cuando hay una obligación de enfrentar las violaciones a los vulnerables, no sólo con palabras, sino con acciones contundentes.
*Periodista colombiana radicada en Toronto –Especial para Correo.