Temas de reflexión: Gestionando Mi Felicidad


JASSEL ARZUZA*

Jassel-Arzuza.

Algunas veces creemos que nuestra felicidad sólo está en nuestra relación de pareja y/o de familia, en tener el empleo o negocio que soñamos, o, en ver a nuestros hijos crecer y, sí, hacen parte de los eventos que componen la sensación de ser felices. Sin embargo, uno de los factores principales es tener la capacidad de gestionar mi felicidad desde mi ser, es haber encontrado que yo valgo porque soy, he sido y he hecho acciones que me han labrado mi bienestar.

 

Algunas veces creemos que nuestra felicidad sólo está en nuestra relación de pareja y/o de familia, en tener el empleo o negocio que soñamos, o, en ver a nuestros hijos crecer y, sí, hacen parte de los eventos que componen la sensación de ser felices. Sin embargo, uno de los factores principales es tener la capacidad de gestionar mi felicidad desde mi ser, es haber encontrado que yo valgo porque soy, he sido y he hecho acciones que me han labrado mi bienestar.

Ahora bien, esta habilidad se educa y es importante desarrollarla en nosotros y en nuestros hijos. Es más, en algunos casos requiere de un trabajo de “desaprendizaje” y “reaprendizaje” pues venimos con el chip, resultado de una crianza centrada en el no disfrute de lo que se es y se tiene, enfocada en qué falta para ser X y tener Z; enfocada en el futuro, no, en el presente.

¿Cómo entrenamos nuestra mente para lograrlo?

– Aumentando nuestra conciencia a través del reconocimiento de nuestras “bendiciones”. Una estrategia efectiva es tomarnos dos minutos en la mañana, cada día, para pensar y reconocer una cualidad positiva en nosotros, ya sea identificada por nosotros o, resaltada por amigos, y apuntarlas en nuestro cuaderno especial de desarrollo personal.

– Agradeciendo por las personas buenas en nuestras vidas y que contamos con ellas para hacernos esta vida placentera y significativa. Una actividad que sirve para acrecentar nuestra conciencia de las personas que tenemos y afianzar nuestros lazos con ellas es buscar un espacio en la semana para llamar a una y comunicarle expresamente lo que sentimos por ellas y lo agradecidos que estamos de tenerlas. Ahora, si puedes invitarla a comer, tomarse un café o una merienda y decirlo de frente, aún mejor.

– Recordando los logros obtenidos. Esta estrategia radica en sentarte un día en la semana a apuntar en tu cuaderno por lo menos dos logros que consideres que has obtenido en tu vida, empezando por los más antiguos, como recordar el esfuerzo que hiciste siendo pequeño al aprender una segunda lengua en tu escuela y cómo eso te ha llevado a tener la vida que tienes.

 

*Psicóloga y Coach online, Master en Neurociencias, certificada en Inteligencia Emocional. www.jasselarzuza.com