La democracia y la magia de hablar, una noche de verano

En la clausura de School4Civics, un curso de formación cívica organizado por el Hispanic Canadian Development Council se desarrolló una instancia de intercambio entre integrantes de nuestra comunidad preocupados por los temas de participación ciudadana, con dos importantes agentes del actual gobierno, la Ministra de Instituciones Democráticas, Karina Gould y el Ministro de Herencia y Multiculturalismo, Pablo Rodríguez.

Éste último, llegado en los años ‘70 a Canadá, hijo de exiliados políticos argentinos que escapaban de la Dictadura Militar, es, por el especial relacionamiento que mantiene con nuestra comunidad un viejo conocido. Ha tenido frecuentes encuentros con referentes y líderes de la diáspora latinoamericana de Toronto y en particular, ha jugado un rol significativo en el desarrollo de School4Civics.
La Ministra Karina Gould, por su parte, si bien ha sido una de las figuras con perfil más definido del actual gabinete, fue para muchos de los asistentes una muy agradable sorpresa.

Es oriunda de Burlington, hija de inmigrantes alemanes y checoslovacos y se graduó en Ciencias Políticas y Estudios Latinoamericanos. Fue elegida MP en 2015 y, en 2017, se destacó por ser la mujer más joven en asumir una responsabilidad ministerial y haber sido la primera ministra en tener un bebé estando en funciones. Fue voluntaria en una orfanato en Ciudad de México después de haber concluido sus estudios secundarios, realizó tareas humanitarias en Haití tras el terremoto de 2010, trabajó para la Organización de Estados Americanos en el Programa de Migraciones y Desarrollo y como si todo eso fuera poco, habla un perfecto español.

Destacamos ésto último ya que, como es obvio, la posibilidad de que el encuentro se desarrollara íntegramente en nuestro idioma posibilitó no sólo una mayor comprensión de lo trasmitido por ambos invitados, sino una mayor soltura del público al momento de realizar preguntas o plantear temas de preocupación.

El tema general de la reunión era la participación política y el involucramiento cívico de nuestra comunidad, pero dado que el encuentro se realizó al filo del inicio de una campaña electoral que si bien no ha comenzado aún formalmente, está desde hace meses en pleno desarrollo, tanto en las alocuciones de los ministros como en las intervenciones del público lo electoral fue, si no excluyente, sí determinante.

Un intercambio rico y desinhibido

Como es de rigor en estos casos, tanto el Ministro Pablo Rodríguez como la Ministra Karina Gould destacaron los aportes de nuestra comunidad al tejido social y productivo del país, expresaron su voluntad de impulsar proyectos y programas que posibiliten una mayor inserción de las personas de origen latinoamericano en Canadá, y compartieron la preocupación por alcanzar mayores niveles de involucramiento cívico no sólo entre los miembros de nuestra comunidad sino en la sociedad canadiense en su conjunto, que presenta niveles de abstención y de “desafección elecoral” muy preocupantes, en especial entre la población joven y las llamadas “minorías visibles”.

Desde el público, en tanto, se les hicieron llegar una serie de preocupaciones que pensamos que vale la pena consignar en esta nota, ya que este tipo de encuentros tiene como principal objetivo fortalecer los mecanismos democráticos a través de los cuales el sistema político conoce de primera mano y toma nota de lo que preocupa a sus mandantes. Así, entre los temas de preocupación planteados por las personas presentes se destacaron:

  • La posibilidad de que en algún momento se planteen cambios en el sistema electoral que permitan incrementar la participación efectiva, y evitar los gobiernos con mayorías artificiales.
  • La necesidad de que se apoyen con más énfasis los esfuerzos que las cámaras empresariales hispano-latinoamericanas realizan en pos de incrementar el comercio de Canadá con nuestros países.
  • La posibilidad de que las repercusiones del caso SLC Lavalin puedan determinar en octubre un triunfo de fuerzas que propugnan políticas inmigratorias más restrictivas.
  • La preocupación por la desaparición de instancias académicas que propiciaban el relacionamiento de Canadá con Latinoamérica y que habiendo sido eliminadas durante el gobierno anterior no fueron reactivadas por el presente.
  • La falta de apoyo que sufren los colectivos LGBTT de nuestra comunidad, y la necesidad de impulsar programas de inclusión que los tengan como prioridad.
  • La situación de los y las adolescentes de nuestra comunidad en relación a un sistema educativo que está mostrando fallas en cuanto a su capacidad de integrarlos y contenerlos.

La magia del hablar

Este tipo de jornadas de intercambio no están pensados para arribar a conclusiones ni acuerdos, ni se puede esperar de ellas la solución a los temas que se plantean. Son, como decíamos más arriba, instancias en las que nuestros representantes se acercan porque desean que los escuchemos y necesitan mostrarnos su capacidad para escucharnos. De ese modo, del diálogo que se establezca se llevarán, si fue fructífero, un mayor conocimiento de quiénes somos, por qué quisimos escucharlos, y qué esperamos de ellos.

La democracia consiste (o debería consistir) en eso. Es la magia de poder hablar y en esa tarde/noche de verano, en el acto de clausura de School4Civics, la magia pareció suceder.