En el primer año de la pandemia las vacunas salvaron casi 20 millones de vidas

Medical personnel prepares COVID-19 vaccine for front-line health care workers at University Medical Center on Wednesday, Dec. 16, 2020. (Jeff Scheid/The Nevada Independent)

La revista News Medical publicó un artículo sobre un estudio realizado por los investigadores del Imperial College London en el que se cuantificó el impacto de los programas de vacunación contra la COVID-19 en 185 países y territorios entre el 8 de diciembre de 2020 y el 8 de diciembre de 2021.

Los investigadores extrajeron 100 estimaciones de la distribución de Rt y la eficacia de la vacuna para cada país. Partiendo del supuesto de que la epidemia en cada país siguió una tendencia Rt similar, primero simularon un escenario contrafactual en el que no había vacunas disponibles.

 En el segundo escenario contrafáctico, aunque se administraron vacunas, no produjeron efectos indirectos. El tercer escenario predijo la trayectoria de la pandemia para el modelo de estudio y la COVID-19 informado más similar el exceso de muertes en cada país.

Según los datos oficiales sobre las muertes por COVID-19, los autores estimaron que las vacunas previnieron 14,4 millones de muertes en 185 países y territorios durante el año de duración del estudio.

Según las estimaciones de exceso de mortalidad, observaron que las vacunas redujeron a la mitad el número potencial de muertes a nivel mundial y evitaron alrededor de 19,8 millones de muertes en un año. Este último representa la verdadera extensión del primer año de la pandemia, mostrando una reducción global del 63% en el total de muertes por vacunación.

Además, el modelo de estudio estimó una aversión del 41 % al exceso de mortalidad o 7,4 millones de muertes en los países con compromiso de mercado anticipado (AIM) de COVAX. Si los países de bajos ingresos hubieran cumplido con los objetivos de cobertura de vacunación de COVAX, la vacunación podría haber evitado un 45 % adicional de muertes para fines de 2021. Asimismo, un 111 % adicional de muertes podría haberse evitado para fines de 2021 si cada país hubiese cumplido la meta del 40% establecida por la OMS.