Sin olvidar lo que falta

En el mundo hoy se pelea por derechos básicos. Miles de iraníes protestan en las calles ante la brutalidad de un régimen que los aplasta por cuestiones diplomáticas y políticas; jóvenes rusos salen a las calles para exigir poner fin a una guerra que puede tragarlos en cualquier momento; minorías de todos los continentes se levantan cada día librando batallas para ser reconocidas, respetadas y aceptadas.

En medio de este contexto arribamos al Día Nacional de la Verdad y la Reconciliación en Canadá, una fecha que este 2022 se convierte en un recordatorio de que aún resta camino por andar para garantizar la armonía social y los derechos plenos de las Primeras Naciones, los cuales han sido violados durante décadas.

El parlamento aprobó legalmente el feriado federal el año pasado, días después de que la Primera Nación Tk’emlúps te Secwépemc confirmara el descubrimiento de 215 sitios de entierro potenciales en los terrenos de una antigua escuela residencial en Kamloops, B.C. Sin embargo, la Comisión de la Verdad y la Reconciliación había pedido su creación seis años antes como uno de sus 94 llamados a la acción.

Este nuevo feriado legal federal coincide con el Día de la Camisa Naranja, una iniciativa que inició en 2013 como una forma de honrar a los niños indígenas y educar a los canadienses sobre el impacto que tuvo el sistema escolar residencial en esas comunidades.

La jornada llama a los canadienses a reflexionar sobre la creación de esta nación, pero para ello deben de reconocer que esta surgió también de la sangra de sus pobladores indígenas.

Similares procesos de sometimiento, abuso e invisibilización sufrieron nativos de toda América pero en muchas naciones aún no se reconocen los errores cometidos ni se trabaja en garantizar derechos para las poblaciones originarias.

No se trata entonces de revictimizar cada año a este grupo social rememorando el sufrimiento que han padecido, la tarea debe ser instar también en nuestra comunidad, municipio o provincia a implentar acciones concretas a favor de estas comunidades.

En todo el país se han localizado cientos de tumbas sin identificar en los sitios de las antiguas escuelas residenciales. Solamente en la provincia de British Columbia, se han identificado unos 200 posibles sitios de enterramiento utilizando un radar de penetración terrestre. Funcionarios indígenas en Saskatchewan también dijeron que un radar de penetración terrestre había detectado más de 700 tumbas sin marcar en la antigua Escuela Residencial Indígena Marieval al este de Regina.