Prohíben compra, distribución y transferencia de armas de fuego en Canadá

Desde el 21 de octubre entró en vigor un congelamiento nacional, prometido por el gobierno federal, para la compra, venta y transferencia de armas de fuego cortas en Canadá.

La medida busca impedir el progresivo aumento de la delincuencia en el país y forma parte de un plan anunciado por Ottawa, hace ya un tiempo, que se llevó nuevamente a la palestra pública tras los sucesos en la escuela estadounidense de Uvalde.

Según la normativa, los ciudadanos pueden seguir teniendo y utilizando sus armas de fuego registradas, pero ahora sólo podrán vender o transferir sus armas a personas o empresas exentas.

Las solicitudes de transferencia de armas de fuego presentadas antes de la ffechade entrada en vigor de la medida seguirán siendo tramitadas, según las autoridades.

Según el gobierno, entre las personas exentas se encuentran las que ya disponen de una autorización para portar armas de fuego, algo que para su obtención requiere de un permiso del Programa Canadiense de Armas de Fuego de la Real Policía Montada de Canadá, y las personas que entrenan, compiten o son entrenadores en una disciplina de tiro con pistola que sea un programa del Comité Olímpico Internacional o del Comité Paralímpico Internacional.

Varios medios se han hecho eco de esta noticia y han añadido que según los datos nacionales sobre delincuencia, las pistolas fueron las armas más utilizadas en los delitos violentos relacionados con armas de fuego entre 2009 y 2020.

La nueva normativa forma parte de un paquete más amplio de control de las armas de fuego en Canadá: el proyecto de ley C-21 del gobierno, que se encuentra actualmente siendo procesado en el Parlamento.