Turismo en República Dominicana hace un guiño a la Covid-19

La información del ministro del ramo, David Collado, durante el último balance del sector, dejó perplejos a no pocos quienes consideraban que la recuperación de ese importante pilar económico iba a demorar mucho más.

Aún está fresco en la memoria cómo a finales de 2020 esta nación decidió aplicar novedosos protocolos sanitarios para el turismo los cuales, aunque interesantes y no poco cuestionados, estaban por probarse.

Por supuesto, los resultados del momento no son para cantar victorias, porque la pandemia está ‘vivita y coleando’, nuevas cepas entran en estos territorios y es de esperar rebrotes, los cuales pueden dar al traste con cualquier empeño.

Pero hoy por hoy, están ahí, son una esperanza para el país y, según entendidos en el tema, la continuidad dependerá de cómo sea capaz está gran industria de exigir el cumplimiento de lo indicado.

No obstante, vayamos un poco más allá en el balance del ministro, quien anunció un segundo semestre mejor que el primero, pues vaticina recibir 2,5 millones de visitantes.

Además, Collado dijo a la prensa- justo al lado del presidente, Luis Abinader, quien estuvo en la reunión- que la cifra alcanzada en los primeros siete meses de 2021 es superior a la de todo 2020.

Otros datos interesantes aportados, fueron que la llegada de turistas reportó ingresos al país calculados en más de dos mil 400 millones de dólares y fueron recuperados unos 60 mil empleos formales directos y alrededor de 102 mil informales e indirectos.

Por su parte, la viceministra técnica del Ministerio de Turismo, Jacqueline Mora, agregó otra información no menos significativa: solo en julio llegaron a tierra quisqueyana 14 mil cruceristas y cinco mil en ferries, señal demostrativa de la presencia de los hoteles flotantes en este despegue.

Génesis del logro.

En honor a la verdad, cuando la nueva administración tomó el poder, en agosto de 2020, el turismo estuvo entre sus prioridades. Algo predecible, claro está, pues el sector tiene importancia relevante y decisoria en la economía nacional.

El gobierno elaboró una estrategia basada en cuatro ejes fundamentales: gobernanza, gestión del riesgo sanitario, comunicación y respaldo financiero.

Sin contar la decisión de invertir 420 millones de pesos (7,3 millones de dólares) en promoción y acuerdos con aerolíneas para asegurar rutas, apoyo económico, flexibilización fiscal, medidas monetarias, un fondo de garantías y ayuda crediticia para la pequeña y mediana empresa.

Aprobaron la creación de un seguro de salud a cargo del Estado para proteger a los visitantes que fueran afectados por la Covid-19 y decidieron no exigir a los viajeros ningún tipo de prueba al ingresar al país, ni hacerlas masivas a su llegada, sino solo aleatorias y de rápida aplicación.

En ese entorno, Abinader también creó el Gabinete Turístico, órgano que- a decir del jefe de Estado- aparte de ser un espacio de gestión de crisis, contribuiría a la coordinación interinstitucional, la cual apuntaba a proporcionar la recuperación y el desarrollo constante de la industria del ocio.

Hace poco el presidente expresó: ‘Hemos podido demostrar que con políticas audaces y esfuerzo colectivo logramos no sólo aguantar el impacto de la pandemia, también conseguimos posicionar a nuestro país en un mejor mapa competitivo en toda la región del Caribe y América Latina’.

Asimismo, afirmó que el turismo significa empleo, divisas, compras y, en general, una Marca país; por lo tanto, resaltó su importancia como medio para conquistar la meta de crecimiento y desarrollo sostenible. Existe optimismo, precisó al mencionar el éxito del turismo local, al tiempo que ponderó los planes llevados a cabo y los acuerdos gestionados por el Ministerio de Turismo sobre riegos compartidos y mercadeo con los diferentes turoperadores y socios estratégicos en los principales países emisores.

Lo que está por venir

Mientras, la mitad de la isla está preparada en estos momentos para dar un paso que tiene defensores y detractores: levantar el toque de queda de la provincia turística La Altagracia y del Distrito Nacional.

La eventual decisión se sustenta fundamentalmente en el alto nivel de vacunados en ambos territorios- más del 70 por ciento- y los bajos niveles de positividad al virus.