Fin de año y fin de ciclo

Llegan a su fin el 2022 y la ilusión de otro inquilino de la Casa Blanca. Biden creyó que dejaría como legado el fin de la Revolución Cubana. Le dijeron que bastaría mantener la presión de Trump para que los cubanos se alzaran y derrocaran al gobierno.

Biden, por si acaso, apretó un poco más las tuercas, puso a Cuba en todas las listas negras posibles y amenazó a los europeos que pensaban turistear en la isla, golpeando uno de los principales ingresos de la nación. Más vale que so-sobre y no que fa-falte, habrá pensado.

Decía una canción de Pablito “lo que brilla con luz propia nadie lo puede apagar”. De todas formas, Biden hizo lo posible por apagar la isla, desde sancionar a los buques que traían combustible a Cuba hasta amenazar a las empresas europeas que le vendían repuestos para las termoeléctricas.

Y funcionó, el 11 de Julio del 2021 fue la muestra de que funcionó. Los apagones sacaron la gente a la calle a protestar y una muy profesional campaña en las redes sociales propagó el fuego por toda la isla, con una ensalada de informaciones verídicas, medias verdades y flagrantes mentiras.

Sin embargo, no hay que confundir el detonante con el explosivo. Detrás de las protestas estaba el abandono de la gente de los barrios. Podrían  haber visto el documental de Silvio para comprender que estaban sentados sobre una bomba de tiempo pero lamentablemente fue censurado.

La incompetencia de Cuba en la comunicación política ciberespacial fue otro de los flancos que aprovechó EEUU. Si alguien pensaba el 10 de Julio del 2021 que la Revolución Cubana no podía ser derrotada con teléfonos móviles, seguramente el 12 de Julio ya tenía otra opinión.

El gobierno cubano y las fuerzas de seguridad fueron sorprendidas por el estallido social pero terminaron siendo capaces de controlarlo sin tener que lanzar una represión a los niveles de Chile o Colombia, países con decenas de muertos y cientos de heridos a manos de la policía.

Pasada la explosión el gobierno comenzó a invertir en mejoras de los barrios, autorizó las Pymes y trabajó para terminar con los apagones, algo que se ha logrado este fin de año. Lo había prometido el Presidente pero muchos dudabamos que fuera posible.

La respuesta gubernamental está dirigida a evitar nuevos enfrentamietos, los detenidos el 11 de julio fueron condenados a duras penas, internet se “cae”ante el menor conato de protesta y los cuadros del PCC y de los gobiernos municipales acuden a donde se producen manifestaciones para dialogar con los disconformes y evitar choques con la policía.

El exilio cubano y sus representantes políticos intentaron mantener viva la esperanza de Biden y organizaron otra protesta en Cuba para noviembre del 2021, sin embargo, “guerra avisada no mata soldados”. Nadie salió a la calle, salvo el organizador pero, en vez de marchar por La Habana, se marchó a Madrid.

Biden parece percibir que estrechar el cerco económico contra Cuba no provoca ya protestas en la isla sino una emigración masiva hacia EEUU. En un solo año llegaron 250 mil cubanos, el doble que en la salida de Mariel en 1980 y 6 veces más que los balseros de mediados de los 90.

Planearon provocar un caos social entre los cubanos pero el caos no se produjo en la isla sino en la frontera sur de los EEUU. Así que el pragmático anciano que gobierna en Washington decidió dejar a otro presidente el legado de Cuba e inició conversaciones con La Habana.

El interés de Biden es frenar la migración pero es dificil que lo logre usando la estrategia de Trump. Así, en la agenda de dialogo, Cuba exigirá la autorización de las remesas, la apertura de la embajada, el compromiso de 20 mil visas anuales y la salida de Cuba de la lista de países terroristas.

Quiero ser optimista y pensar que el 2023 será un mejor año para los cubanos. Para empezar se les multiplican los gobiernos aliados en América Latina, con lo cual aumentará el intercambio Sur-Sur, donde Cuba aporta su talento: médicos, maestros, entrenadores deportivos, medicamentos, vacunas etc.

El Presidente Díaz Canel personalmente reconfiguró las alianzas con algunos de sus socios fundamentales: Argelia, Rusia, China y Turquía. EEUU flexibilizó las sanciones contra Venezuela, con lo que este país multiplicó al instante la producción de petróleo, principal mercancía de intercambio con Cuba.

De todas formas crucemos los dedos, con las epidemias, las guerras, el reordenamiento geopolitico, la lucha por los mercados, la escasez de alimentos, las crisis energéticas y la inflación mundial nadie sabe exactamente que va a pasar en el mundo y lo que pase afectará a Cuba mientras siga esclava de la cadena Puerto/transporte/economía.

Fernando Ravsberg