Los niños latinos y los servicios sociales en Ontario

Una investigación universitaria en curso revela que 133 de cada mil niños latino-canadienses son investigados por abuso infantil en Ontario, y que de hecho, una denuncia que involucre a niños de nuestra comunidad es siete veces más probable que termine en un tribunal de familia en la provincia, en comparación con sus pares de origen anglosajón, entre otros importantes hallazgos.

Este estudio fue analizado la semana pasada en un foro virtual efectuado bajo la coordinación del Consejo Canadiense para la Herencia Hispana (HCHC), en el cual participaron reconocidos expertos de Universidad de Toronto, de la Universidad de Ryerson, así como del Consejo de Desarrollo Hispano (CDH).

De acuerdo con muchas historias conocidas, es sabido que cuando una familia inmigrante de origen latina llega a suelo canadiense tendrá que afrontar una serie de situaciones delicadas a las que deberá adaptarse y entender, un proceso que en muchas ocasiones suele ser estresante y traumático. Una de estas situaciones complicadas será dimensionar el papel de las autoridades policiales y de las organizaciones que integran el sistema de protección a la niñez.

De acuerdo a los hallazgos de la investigación del proyecto Alianza por los Derechos de la Niñez y la Juventud (Rights for Children and Youth Partnership), que es liderado por el Doctor Henry Parada de la Universidad de Ryerson, “mucha de la información que se recoge de los casos en donde se ven involucradas familias de origen latinoamericana es muy poca y no se puede afirmar con exactitud cuales serían las causas de este problema, pero lo que sí es claro es que este hallazgo en un punto de partida”.

Por su lado, la doctora Brin King, experta investigadora de la Universidad de Toronto, y con muchos años de experiencia con adolescentes y familias latinoamericanas, hizo énfasis en la existencia de una sobre representación de este grupo poblacional.  “Debemos tener claro que hay una sobrerrepresentación de los adolescentes latinoamericanos en el sistema de protección. Debemos ver que hay 2.3 veces más probabilidad de que los niños o adolescentes latinos sean investigados por las instituciones que conforman este sistema de protección o que también sean referidos por la policía”.

El Doctor Parada, un conocido trabajador comunitario, explicó uno de los aspectos más cruciales en toda la investigación. Y es el hecho que “hay demasiados referimientos (o casos referidos) de las autoridades policiales o de las escuelas al sistema de protección”, y este sistema “idealmente es para proteger a los menores… y esto no necesariamente es directo, y como se construyen ciertas conductas- como por ejemplo el maltrato-, determina cómo será interpretado por el trabajador social” para que las instancias del sistema de protección entren en contacto con las familias.

A criterio de este experto académico, hay una serie de situaciones sociales y económicas que se involucran en esta situación, pero a su criterio hay un aspecto que es muy llamativo. “Según los primeros avances de esta investigación llama la atención que existe un patrón que se refleja en los datos, y que es más que puramente anecdóticos, sino (más bien) son números reales… que nos debería preocupar para movernos de historias a datos reales”.

Este hecho es corroborado por la experiencia personal de Luis Carrillos, uno de los trabajadores comunitarios juveniles más reconocidos en Toronto y miembro del Consejo de Desarrollo Hispano, quien insistió en que el sistema de protección de la niñez en muchas ocasiones no responde a las necesidades de las familias latinoamericanas, porque no toma muy en cuenta muchos factores culturales, sino que está diseñado para responder a otras situaciones de otro tipo de comunidades.

Según esta investigación académica, en 2018 una niña o un niño latino tuvo más de 2 veces posibilidades de ser sujeto de una investigación de maltrato que una niña o un niño de familia blanca; y 7 veces más posibilidades que estos niños sean removido de sus familias y transferidos a los llamados Foster Homes (hogares temporales).

La investigación universitaria Alianza por los Derechos de la Niñez y la Juventud (Rights for Children and Youth Partnership, RCYP) tiene 5 grandes líneas de acción y en esta participa un grupo extenso de reconocidos profesionales de 13 universidades canadienses.