La pandemia: olla de presión para las víctimas de violencia doméstica

En Canadá se estima que cada 6 días es asesinada una mujer víctima de violencia doméstica.  Las mujeres son victimizadas a un grado más alto que los hombres, con 37 incidentes de abuso reportados por cada 1,000 mujeres y 5 por cada 1,000 hombres de acuerdo a Estadísticas Canadá.

Antes de la pandemia, la violencia contra las mujeres y niñas era una epidemia y ahora, según las Naciones Unidas, se ha convertido en la “pandemia dentro de la pandemia.”

Mujeres de Naciones Unidas, una entidad dedicada a la igualdad de género y empoderamiento de las mujeres, lanzó este año una campana titulada “La Pandemia en las Sombras” para educar al público sobre el aumento global de casos de violencia doméstica dentro de la crisis que representa el COVID-19.

A nivel mundial, antes de la pandemia, una de cada tres mujeres era víctima de violencia física o sexual por parte de una pareja intima. En los primeros días de la pandemia, Estadísticas Canadá anunció que las llamadas a la policía por disturbios domésticos habían aumentado. Sin embargo, en los meses subsecuentes, algunas áreas del país notaron un incremento de llamadas a la policía y a albergues y centros de apoyo para mujeres abusadas mientras que otros notaron un descenso de llamadas.  Los expertos en el tema creen que el descenso de llamadas se debe a que muchas mujeres habrían quedado atrapadas en su casa con sus abusadores, lo cual dificultaría buscar ayuda.

No hay duda de que la pandemia ha creado las condiciones para los abusadores. Al no poder salir de la casa cuando hay cierres de emergencia, las víctimas del abuso quedan a merced completa de sus verdugos. Asimismo, las mujeres han sufrido más pérdidas económicas que los hombres, ya que, según otro reporte de Estadísticas Canadá, sólo en marzo, las mujeres de entre 25 y 54 años perdieron más del doble de los trabajos que los hombres de esa misma edad; y para junio, menos mujeres que hombres estaban regresando al trabajo. Las mujeres han tenido que asumir en la mayor parte de los casos la responsabilidad de cuidar a los hijos que ahora están en la casa y de ayudarles con sus estudios en línea. Todos estos factores aumentan la vulnerabilidad de las víctimas y su dependencia en los abusadores, haciendo más difícil quebrar el ciclo de abuso.

Hay que tener en cuenta que muchas víctimas de abuso temen dejar sus hogares solas o con sus hijos durante la pandemia por miedo a contagiarse del virus en los albergues de ayuda. Por lo cual la pandemia ha creado una olla de presión para las víctimas de violencia doméstica. Los apoyos y escapes externos que las víctimas tenían antes del COVID se han visto afectados por las reglas de distanciamiento social. Para muchas víctimas, sus familias, amigos, compañeros de trabajo o de escuela eran su apoyo y los que denunciaban el abuso y ahora se sienten aún más aisladas y vulnerables.

Aunque aún no ha habido un estudio oficial sobre el número de solicitudes a la corte de familia desde que empezó la pandemia, sí se han escuchado anécdotas informales sobre el tema. Muchos abogados han indicado que los números de separaciones y aplicaciones a la corte han aumentado durante la pandemia.  Los problemas que ya existían antes de la pandemia se han exacerbado en muchas parejas cuya relación no ha podido sobrevivir el largo confinamiento juntos ni el estrés económico y social. 

En los casos de violencia doméstica, la necesidad de escapar una situación ahora más peligrosa ha aumentado ya que se ha reportado que la severidad de los abusos ha aumentado durante la pandemia, con violencia física reemplazando la violencia verbal y con más incidencias de estrangulación y asesinatos donde antes había violencia física menos severa. 

¿Qué pueden hacer las víctimas de violencia domestica frente a esta crisis? Como abogada de familia, quiero decirles a las mujeres que el sistema de apoyo está funcionando y a su disposición durante la pandemia, con servicios modificados que facilitan la entrega de documentos gracias al uso de la tecnología. Las audiencias se realizan en su mayoría por llamadas telefónicas y zoom. Legal Aid Ontario tiene disponible consulta gratis para que las mujeres abusadas puedan asesorarse sobre derecho de familia sin importar sus ingresos. Obtener el certificado de consulta es un proceso rápido y fácil, llamando al 1-800-668-8258 o al programa de mujeres del Centro para Gente de Habla Hispana o a los albergues de mujeres abusadas o varios centros comunitarios. En muchos albergues hay áreas separadas para cada mujer y su familia para mantener el distanciamiento social. 

Estamos pasando por la peor crisis de este siglo, pero manteniéndonos unidos y apoyándonos unos a los otros podemos vencer ambas pandemias.