Dieta Mediterránea retiene preferencia mundial

Más allá de variada y sabrosa, la Dieta Mediterránea (DM) clasifica hoy en primer lugar en la preferencia mundial con 4,2 de cinco puntos en el ranking Best Diet 2021 elaborado por U.S. News & World Report.

Los primeros peldaños en las categorías de prevención y tratamiento de la diabetes, defensa del corazón, alimentación saludable, componentes vegetales y facilidad para seguirla, colocaron a la DM en la supremacía global entre diferentes regímenes alimentarios evaluados por la revista estadounidense.

Incluso DM se coloca por encima de la Dash, útil para el control de la hipertensión y la flexariana, vegetariana flexible, que lograron la segunda y tercera posiciones.

La Confederación de Empresas Agroalimentarias de Italia, Coldiretti, recrea la noticia con un comentario en el cual pondera que la elección ocurriera en el año de la pandemia y acotó al respecto que la emergencia sanitaria de Covid-19 provocó un cambio saludable en los consumidores tanto en Italia, como en el extranjero.

Comparó -a partir de datos del Instituto de Servicios para el Mercado Agroalimentario (Ismea)- que en este país hubo un incremento medio del 9,7 por ciento en el consumo en 2020 de productos simbólicos de la DM como el aceite de oliva virgen extra, frutas y hortalizas e incluso de pastas.

De igual modo las exportaciones nacionales de tomates en conserva crecieron un 17 por ciento, la pasta un 16 por ciento y en un cinco por ciento tanto el aceite de oliva como las frutas y hortalizas.

El aumento en las exportaciones -apuntó Coldiretti- ocurrió incluso hacia Estados Unidos, ‘a pesar del ataque sufrido en los últimos años por Donald Trump, un gran patrocinador de la comida rápida…’.

A la DM, la cual resume hábitos alimentarios desarrollados durante siglos por pueblos de países ubicados en la cuenca mediterránea, se le reconoce por sus efectos positivos sobre la longevidad, la pérdida y el control del peso, así como por sus beneficios para las afecciones cardíacas, la diabetes, el cáncer y enfermedades crónicas.

Existen muchos tipos de dieta en el mundo, pero al decir de los expertos, no existe una única que funcione igual para todas las personas en el mundo. ‘la dieta perfecta no existe, pues depende de la genética’.

El régimen alimentario de la DM en particular sugiere consumir abundantes alimentos de origen vegetal, frutas, verduras, pan, pasta, arroz, cereales, legumbres y patatas.

Prevé, además, la ingestión de alimentos de temporada, frescos en su estado natural y utilizar el aceite de oliva como grasa principal.

El mayor reconocimiento, que expandió con mayor fuerza la predilección por esta forma de alimentarse, fue en noviembre de 2010 cuando la Unesco la designó Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, un hábito de comer desarrollado durante siglos en Italia, España, Grecia, Marruecos, Portugal, Croacia y Chipre.

El organismo de la ONU apreció que ella resume algo más que comida, pues promueve la interacción social de la cual emana un ‘cuerpo considerable de conocimientos, canciones, máximas, cuentos y leyendas’.

La dieta se basa -precisa- en el respeto al territorio y la biodiversidad y asegura la conservación y el desarrollo de las actividades tradicionales y artesanías relacionadas con la pesca y la agricultura en las comunidades del Mediterráneo.

Por ello y más, a finales del año pasado el gobierno italiano y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) coincidieron en la necesidad de proteger y promover dietas saludables como la mediterránea en el camino para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU.

Valoraron para ello los orígenes, historia, tradiciones y los paisajes que rodean la peculiar forma de alimentación en la región mediterránea, incluidos los principios que la sustentan.

Qu Dongyu, director general de la FAO, destacó que la Dieta Mediterránea promueve la producción alimentaria y los patrones de consumo locales, al tiempo que fomenta la agricultura sostenible, protege los paisajes y cuenta con una baja huella ambiental.

Pero, advirtió Qu, esa forma de alimentación, al igual que otras dietas tradicionales en el mundo, se está perdiendo debido a modernos hábitos alimentarios y la dependencia cada vez mayor en las opciones de ‘comida fácil’.