En una fiesta que superó todas las expectativas, la selección de Canadá logró este viernes su primer punto en la historia de los Mundiales tras igualar 1-1 ante Bosnia en el Toronto Stadium, en el partido inaugural del Grupo B.
Un gol postrero de Cyle Larin desató la locura entre los más de 43.000 espectadores que colmaron el recinto, en una jornada que quedará grabada en la memoria del fútbol canadiense.
El “gigante” bosnio se adelanta
El partido comenzó con un guion temido por los locales. La selección bosnia, que presume de ser el equipo más alto del torneo con 1,87 metros de media, hizo valer su poderío aéreo.
En el minuto 21, tras un córner ejecutado por Basic, Kolasinac peinó el balón en el primer palo y Lukic, sustituto del lesionado Dzeko, cabeceó solo en el área pequeña para poner el 0-1.
Canadá sintió la presión del anfitrión, y aunque dispuso de dos ocasiones clarísimas para empatar antes del descanso (un disparo centrado de David y un remate a las nubes de Oluwaseyi), la desesperación comenzaba a apoderarse de un Toronto Stadium que lucía un lleno absoluto.
La gesta de Larin y el récord
Con el marcador en contra y el tiempo expirándose, el entrenador Marsch movió el banquillo. A doce minutos del final, ingresó Cyle Larin. Y en su primer contacto con el balón, el delantero cambió la historia.
El del Southampton recibió de espaldas en la frontal, se giró con maestría para deshacerse de su marcador y cruzó un derechazo imparable que batió a Vasilj, desatando la euforia en las gradas.
Este empate no puede verse como un punto cualquiera. Borra de un plumazo una estadística dolorosa para el país: Canadá había perdido los seis partidos mundialistas que había disputado en sus dos participaciones previas (1986 y 2022), sumando cero puntos y firmando una diferencia de gol de -10 .
Tras marcar su primer gol en Qatar 2022 (obra de Alphonso Davies), los “Rojos” estrenan por fin su casillero de puntos en la máxima cita del fútbol .
La “otra” inauguración en Toronto
La previa del partido resultó un espectáculo en sí mismo. La ceremonia inaugural, encabezada por la estrella Michael Bublé, cautivó a un público que abarrotó las inmediaciones del estadio.
Aunque se esperaban más de 40.000 almas, la cifra oficial de asistencia rozó el aforo completo, con una masiva presencia de la afición local vestida de rojo que logró contrarrestar el empuje de los cerca de 30.000 seguidores bosnios que se dieron cita en la ciudad, según estimaciones previas .
El ambiente festivo solo se empañó durante los minutos posteriores al gol bosnio, pero la reacción final de Larin devolvió la alegría a un país que sueña con la clasificación.
Canadá, que nunca ha ganado un partido mundialista, comenzó invicto en casa en esta Copa Mundial de la FIFA 2026 y ya mira con optimismo los próximos compromisos del Grupo B.











