El Estadio Azteca vibró con una noche histórica. México no solo se impuso 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural del Mundial 2026, sino que además se convirtió en el primer equipo latinoamericano en sumar tres puntos en el torneo.
Y hay más que añadir: por primera vez en la historia de las copas del mundo, un futbolista de la Concacaf anotó el primer gol de la competencia.
Julián Quiñones, delantero del Tri, abrió el marcador a los 23 minutos tras aprovechar un grosero error defensivo sudafricano.
El atacante controló, encaró hacia adentro y definió cruzado, débil pero certero; el arquero Williams, en una acción para el olvido, dejó pasar la pelota entre sus piernas.
Un gol que quedará en los anales por partida doble: significó el primer festejo del certamen y rompió una tradición de décadas, ya que históricamente el primer tanto solía ser obra de europeos o sudamericanos.
El dominio mexicano resultó abrumador. Sudáfrica, nervioso y desordenado, se quedó con nueve hombres tras las expulsiones de Sithole y Zwane. Sobre el final, Raúl Jiménez selló el 2-0 de cabeza para delirio de un Azteca que desbordó pasión contenida.
“Pasamos el examen del miedo escénico”, celebró Javier Aguirre. México ilusiona con alcanzar los cuartos de final, algo que no logra desde 1986.
Pero en la inauguración de esta fiesta, lo histórico fue el sello de Concacaf y Latinoamérica al más alto nivel del fútbol en el mundo.













