EEUU y la OTAN contra Rusia, un juego peligroso

El deterioro sustancial de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia en los últimos meses alcanza niveles peligrosos para la paz y la seguridad internacional, destacan expertos en el tema.

Especialistas citados por el diario The Washington Post afirmaron que los funcionarios estadounidenses ahora se preguntan si su decisión de rechazar las demandas principales de Moscú para su seguridad precederá a lo que podría ser «la guerra terrestre más grande en Europa en décadas».

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) confirmó este lunes que puso gran parte de sus fuerzas en estado de alerta y envió buques y aviones de combate adicionales a Europa del Este.

Sin embargo, según el diario The New York Times, funcionarios de inteligencia estadounidenses no creen que el presidente Vladimir Putin haya tomado la decisión de invadir Ucrania, y los diplomáticos rusos reiteraron que no hay planes para hacerlo.

El secretario de prensa del Pentágono, John Kirby, anunció que más de ocho mil 500 efectivos militares norteamericanos fueron puestos «en estado de máxima alerta» ante el incremento de las tensiones con Rusia sobre Ucrania, aunque todavía no se tomó una decisión final de enviar esas tropas a Europa.

Estaremos listos para ayudar a nuestros aliados, para asegurar el flanco oriental de la OTAN, añadió Kirby.

Sobre esta problemática, varios medios de prensa estadounidenses reportaron este fin de semana que el presidente Joe Biden valora desplegar miles de efectivos militares de ese país a Europa Oriental y países bálticos, aunque por ahora excluye una presencia bélica en territorio ucraniano.

Por otra parte, Estados Unidos incrementó en las últimas semanas sus actividades de inteligencia contra Rusia que incluyen el empleo de aviones E-8 JSTARS, y RC-135 Rivet Joint para la vigilancia de las unidades terrestres rusas.

Como parte de estas actividades, transcurre el ejercicio de la OTAN Allied Spirit 22 (Espíritu Aliado) que comenzó el 21 de enero y cuyo puesto de mando principal radica en Hohenfels, Alemania.

Unos cinco mil 200 efectivos de 15 países, incluyendo Alemania, Hungría, Italia, Kosovo, Letonia, Lituania, Países Bajos, Moldavia, Polonia, Portugal, Eslovenia, España, Turquía, Reino Unido y Estados Unidos participan en estas maniobras de gran envergadura que culminarán el 5 de febrero.

Por otra parte, los servicios de inteligencia estadounidenses aseguran que Rusia ha desplegado unos 100 mil efectivos militares, así como medios blindados y artillería pesada a lo largo de la zona fronteriza con Ucrania.

Sin embargo, Moscú defiende la legitimidad de este operativo porque lo realiza en su propio territorio, ante la negativa de Occidente de tomar en cuenta las demandas de seguridad de las autoridades rusas, que incluyen garantías de que Ucrania y Georgia no se convertirán en miembros de la OTAN.