Costa Rica crece en el bicentenario de su Independencia

Centroamérica es el resultado de un proceso de formación a lo largo del tiempo que se manifiesta en un reflejo que une en muchas aristas, más allá del hecho de hablar el mismo idioma, a toda la región latinoamericana. La historia de la región fue importante no solo para nuestros pueblos sino para el mundo. Aquel cuarto viaje de Cristóbal Colón, que en 1502 llevó al navegante a recorrer las costas de Honduras, Nicaragua y Costa Rica, hacían de esa travesía hacia el Nuevo Mundo un lugar en donde convergían etapas históricas como el momento en que terminaba la Edad Media y se iniciaba la Edad Moderna, y más adelante las ideas de la ilustración, entre otras muchas razones, influyeron en las ideas de libertad que por toda América empezaron a surgir.

Fue un 14 de setiembre de 1821 en que, en ese contexto, doña María Dolores Bedoya tomó una antorcha y, con la valentía que siempre le caracterizó, empezó a recorrer las calles guatemaltecas para instar a las personas a congregarse en la plaza central y así apoyar el proceso independentista que se venía gestando.

La noticia recorrió cada rincón de Centroamérica dando voces y anunciando que se reconocía la independencia.

Esa acta, junto con otra que se gestó en León de Nicaragua llegaron a Cartago, la ciudad más importante de Costa Rica en aquel entonces, y ello generó que nuestro jefe político subalterno don Juan Manuel de Cañas Trujillo y Sánchez de Madrid convocara al Ayuntamiento para darlas a conocer.

El 17 de octubre de ese año se decidió invitar a los ayuntamientos de San José, Alajuela, Heredia Ujarrás y luego a Barba y Escazú para que, reunidos en Cartago, discutieran cuál era el rumbo que quería tomar Costa Rica luego de las noticias que venían de Guatemala.

Doña María Dolores Bedoya es recordada por su papel en la Independencia de América Central del Imperio Español

Como resultado de un fecundo proceso de diálogo, el 1° de diciembre de 1821 nació el “Pacto Social Fundamental Interino de Costa Rica”, también llamado “Pacto de Concordia”, documento considerado la primera constitución política de Costa Rica.

Costa Rica durante todo el 2021 ha celebrado con gran ilusión y orgullo el bicentenario de su independencia. Aún en nuestros días recordarlo eriza la piel de todos los costarricenses, que creemos en la paz, la autodeterminación de los pueblos y la libertad.

Con el tiempo fuimos estableciendo y fortaleciendo relaciones diplomáticas y consulares con los diversos países. Hoy sin titubeo, es posible afirmar que hay presencia diplomática costarricense en todos los continentes del mundo y ello nos ha permitido dar a conocer las bellezas de pensamiento y naturaleza que encierra el país que somos. Si de algo la nación disfruta, es que ha sabido encarar los diversos retos que la historia le ha lanzado una y otra vez, con frugal valentía.

Hoy esa independencia nos ha enriquecido, nos hemos alimentado de la libertad, hemos afrontado con nobleza las consecuencias de nuestras decisiones soberanas y nos hemos apoyado unos a otros en tiempos de necesidad para salir adelante.

La defensa de nuestros recursos naturales nos obliga a doblar esfuerzos y buscar aliados que nos ayuden en la tarea de la preservación. Recientemente Costa Rica fue galardonada con el Premio Earthshot en la categoría Proteger y Restaurar la Naturaleza, otorgado por la Royal Foundation para incentivar el cambio y ayudar a reparar el planeta durante los próximos diez años, una década crucial para la Tierra. El anuncio fue hecho por el príncipe Guillermo de Inglaterra y Catalina, duquesa de Cambridge. Esa distinción es un reconocimiento al modelo de conservación costarricense, que ha permitido resguardar gran parte de su biodiversidad en las Áreas Silvestres Protegidas, y lograr una cobertura forestal que alcanza el 52,4% del territorio costarricense.

Ese sentimiento de orgullo del “tico” nos llama a celebrar con alegría el bicentenario de la independencia de nuestro preciado país y, de toda la región centroamericana, intentando como lo hemos hecho hasta hoy, que en Costa Rica se siga respirando paz.

A las amistades de “Correo, el periódico hispano de Canadá”, le envío mis más sinceros saludos y agradecimientos por este espacio y a los estimables lectores todos mis parabienes.