Costa Rica recuerda la sangrienta Batalla de Rivas

El 11 de abril de 1856, la más sangrienta acción de la Guerra Nacional de 1856-1857 contra los filibusteros invasores se llevó a cabo. Se trata de “La Batalla de Rivas”, en donde se sacrificó el héroe nacional de Costa Rica Juan Santamaría quemando con ello el lugar donde se atrincheraban las tropas filibusteras, conocido como el mesón de Guerra.

Lideraba el presidente costarricense don Juan Rafael Mora Porras. Las tropas costarricenses partieron hacia Rivas, Nicaragua con unas 2.500 (dos mil quinientas) personas. El 8 de abril, Mora y sus hombres llegaron a Rivas, lo que provocó que el jefe del batallón enemigo, Byron Cole, decidiera retirarse.

Los días eran tensos y las horas parecía que pasaban lento hasta que, en la mañana del 11 de abril, nuestros compatriotas fueron sorprendidos por el batallón enemigo, lo que dio pie a un contraataque del ejército costarricense que se repuso y empezó a equilibrar las acciones.

El centro de la ciudad de Rivas se convirtió en el escenario de los combates sangrientos, incluso tuvieron que pelear cuerpo a cuerpo, obligando a los filibusteros a replegarse y a refugiarse. Rivas estaba dividida, la mitad de la ciudad estaba en manos costarricenses y la otra mitad en manos de los filibusteros.

Las fuerzas enemigas se concentraron en una casona de huéspedes propiedad de Francisco Guerra. Desde allí, a los filibusteros les resultaba fácil controlar la situación, por lo que el mando costarricense llegó a la conclusión de que era necesario presionar a los invasores por medio de la quema de ese edificio.

La batalla se prolongó por algunas horas más. A partir de las cinco de la tarde, el fuego cruzado entre ambas partes se redujo. Las tropas de ambos bandos estaban exhaustas. Walker aprovechó las horas de la noche para preparar la retirada, sobre todo porque se había logrado incendiar el Mesón y porque los filibusteros se habían quedado sin balas. Por si fuera poco, a eso de la media noche llegaron refuerzos costarricenses que estaban en San Juan del Sur. A las cuatro de la mañana del 12 de abril, los filibusteros iniciaron su retirada hacia la ciudad nicaragüense de Granada. A eso de las cinco de la mañana los soldados costarricenses corrieron a invadir la plaza para descubrir que se hallaba desierta. Se había combatido por casi 24 horas.

Las calamidades que seguirían no le dieron tregua al presidente Mora, ya que el 20 de abril se manifestaron los primeros casos de cólera entre las tropas costarricenses lo que obligó a ordenar la retirada de Rivas para el 26 de ese mes. El 12 del mes siguiente se evidenció una epidemia de cólera en el Valle Central del país en la que lamentablemente falleció entre el 8% y el 10% de la población costarricense, lo cual fue un trago muy amargo para la sociedad costarricense de la época, pero que demuestra que la paz y la libertad en Costa Rica se ha defendido con todo.

La celebración del 11 de abril en Costa Rica, que conmemora los hechos que acabo de mencionar, marca un hito importante en el ser de los costarricenses. Sin duda alguna, la campaña contra los filibusteros norteamericanos es uno de los episodios más importantes de la historia costarricense y centroamericana, pues es un momento en que junto a toda la región centroamericana se aunaron fuerzas para repeler los embates de los invasores. Los gobiernos de la región en muchas ocasiones han reafirmado la independencia de sus pueblos haciendo alusión a la defensa y el concurso de nuestros países durante esta importante época.

En Centroamérica, la batalla de Rivas usualmente se rescata como un evento determinante por el sentido esfuerzo de defensa, organización y movilización que representa.

Así las cosas, es importante que las efemérides de nuestros pueblos sean recordadas también por los nacionales que viven en otros países, porque representan una identificación con la patria de la que, estando lejos, también son parte.

Hoy las batallas en nuestros pueblos son otras. En favor de la conservación del medio ambiente, por un ambiente seguro, por procurar la paz con la naturaleza, contra el flagelo de las drogas, contra la pobreza y por países que den oportunidades de desarrollo a sus habitantes. Es así que el sentimiento de orgullo que caracteriza al “tico”, nos lleva hoy a celebrar con gozo este 11 de abril, procurando que en nuestros pueblos se respire la paz.

Jorge Umaña Vargas

Cónsul general de Costa Rica en Toronto, Canadá

En la fotografía se muestra el óleo sobre tela “La quema del mesón”, pintada en 1896 por don Enrique Echandi y que se exhibe en el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría, en Alajuela. Fuente: https://www.nacion.com/ancora/la-quema-del-meson-el-enigma-que-rodea-al/HFUIOLZ24BC27NHTJACTVIMWIA/story/ 

Mapa que muestra la zona en que se desarrolló la batalla de Rivas. Fuente: Fernández Guardia, Ricardo. “Cartilla Histórica de Costa Rica”. Librería e Imprenta Lehmann. Edición 43, San José, Costa Rica, 1967. Pág. 99.