La Democracia y el Estado Social de Derecho: grandes ganadores en Colombia. Pero el camino que viene es duro y está amenazado

El pueblo Colombiano se pronunció y decidió. El mensaje es claro, Colombia tomó una decisión que le da la bienvenida al gobierno del pueblo, de la gente de manos callosas y de a pie, como lo dijo la vicepresidente Francia Marquez.

El pueblo le dijo sí al campo y a la producción de alimentos, sí a la educación como prioridad para el 100% de niños y jóvenes, sí a la salud de calidad y como derecho universal, sí a la reforma que garantice pensiones reales a la clase trabajadora. La decisión de Colombia expresada en la votación masiva le dijo sí a la ciencia, a la tecnología y al desarrollo sostenido y que piensa en el medio ambiente como individuo vivo que debe ser cuidado y protegido. Colombia le dijo sí a la vida y a la paz.

Ayer empezó un nuevo ciclo que no será fácil porque la clase oligarca enquistada en el poder anunció que las fuerzas armadas del Estado no aceptarían al gobierno del pueblo representado en el Pacto Histórico. Y los reservistas militares anunciaron que saldrán armados a buscar a los electores para hacerse cargo de ellos. La amenaza es clara, así que la tarea es dura.

Debemos estar atentos y atentas a lo que ocurra en Colombia, las comunidades ayer se pronunciaron y eso les puede costar más persecución por parte de esa clase violenta y corrupta que no quiere soltar el poder. Las comunidades campesinas, indígenas y afro-colombianas, las comunidades de las selvas, y las comunidades trabajadoras y excluidas de las ciudades que eligieron el cambio están en peligro. Tenemos que ayudar a cuidarlas.

Nuestros ojos deben estar abiertos y nuestros oídos muy atentos para conocer las situaciones que se puedan presentar, para acompañar, apoyar y denunciar dentro y fuera del país. No están solos, somos todos y todas, cuidándonos en el abrazo del afecto y la solidaridad.

Y la tarea seguirá siendo dura, porque Gustavo Petro, Francia Márquez y todo el gabinete de Gobierno del Cambio, recibirán un país quebrado económicamente, con una gran deuda externa, con unos eventos de corrupción estrepitosos, con unos contratos amañados y amarrados. Recibirán un país fragmentado por la violencia, la amenaza y la muerte. Otra vez las armas ilegales caminan el territorio. Los líderes y liderezas asesinados y amenazados son una clara muestra de la tragedia que bañan nuestra tierra.

Nuestro compromiso, es también mantener la calma e incrementar las acciones pedagógicas para seguir informando, y que todos y todas entendamos que éste es solo el inicio de un largo, duro y difícil camino. Pero sobretodo, un camino necesario que está iniciado y que estamos dispuestos y dispuestas a seguir apoyando. Sí se pudo y sí se puede.

Hasta que la dignidad se haga costumbre!

* 20 años trabajando con víctimas de la violencia, en defensa de derechos territoriales étnicos y de las mujeres rurales en Colombia. Trabajadora Social–U. de La Salle, Col. Postgrado en Ciencias Políticas–CLACSO, Master Economía Social–U de Barcelona.

1 20 años trabajando con víctimas de la violencia, en defensa de derechos territoriales étnicos y de las mujeres rurales en Colombia. Trabajadora Social – U. de La Salle, Col. Postgrado en Ciencias Políticas – CLACSO, Master Economía Social – U de Barcelona.