Con una muestra de cine latino canadiense y una noche dedicada a Argentina, el Festival de Cine Latinoamericano de Toronto, Lataff 2026, cerró una edición que destacó el talento de los realizadores de origen latinoamericano y la diversidad de sus historias.
El domingo 25 de octubre, 16 producciones de cineastas latinoamericanos radicados en Canadá llegaron a la gran pantalla. Dramas, comedias, suspenso y relatos vinculados con la memoria política conformaron una programación que encontró una cálida respuesta del público.
La jornada permitió apreciar el trabajo de una nueva generación de creadores que comienza a abrirse camino en la industria cinematográfica canadiense, junto con propuestas de realizadores de amplia trayectoria.
Entre estos últimos destacó Marcos Arriaga, quien presentó Matías, una obra que recupera parte de la historia política latinoamericana y traslada sus secuelas a Toronto. Durante la conversación con la audiencia, el director explicó que muchas de las imágenes históricas incorporadas en la película pertenecen a su propio archivo, de los años en que ejercía el periodismo en su natal Perú. Aunque el relato parte de ese contexto, señaló que la historia bien podría haber ocurrido en otros países del continente.
Mención especial merece el documental Cuando sea pequeña (When I Grow Young), de Jonathan Cortes, una coproducción canadiense y uruguaya que aborda un drama familiar con un humor capaz de provocar las carcajadas del público, incluso en medio de situaciones dolorosas.
La muestra incluyó dos bloques de cortometrajes. El primero, titulado Canadian / Latin American Shorts: Identity and City, reunió City Stories (Mark & Maria), de Andrea de la Paz Ortiz (Canadá); S.A.D., de Vanessa Sandre (Brasil y Canadá); Venatio, de Marcio Moreno (Canadá); Nuestra, À Nous, Ours, de Juan Ospina y Santiago Posada Ruiz (Canadá y Colombia); Luis at Home, de Francisco Passuelo (Canadá y México); Mientras haya tierra / As Long as There Is Land, de Javier Augusto Nunez (Canadá y Colombia); y Shapes of Us, de Aranza Bergés Navarrete y Emilio Terrazas Rocha (Canadá y México).
El segundo bloque, Canadian / Latin American Shorts: Identity and Family, estuvo integrado por Perennials, de Jesse Werkman (Canadá y Estados Unidos); Chase, de Sid Zanforlin (Canadá); Antes de ella, de Alejandra Gómez (Canadá); Mateo y la Yaya, de Marcela Echevarría (Canadá); Agridulce / Bittersweet, de Maria Paz Velasco (Canadá); Los hombres no lloran, de Bastian Orellana-Lauri (Canadá); e If I Told You, de Fabiana Mena (Canadá).
Tras las proyecciones, directores, productores e intérpretes conversaron con los asistentes sobre sus obras y compartieron experiencias acerca de los desafíos y las satisfacciones de hacer cine en Canadá desde sus raíces latinoamericanas.
Por primera vez, LATAFF otorgó, en asociación con la plataforma de cine MUBI, reconocimientos a los mejores cortometrajes del festival. Las distinciones recayeron en Los hombres no lloran, de Bastian Orellana-Lauri, y S.A.D., de Vanessa Sandre. Ambos cineastas recibieron una suscripción de un año a la plataforma.
El último fin de semana del festival contó también con la exhibición de Risa y la cabina del viento (Risa and the Wind Phone), presentada por el Consulado General de Argentina en Toronto. La función estuvo acompañada de una degustación de empanadas, alfajores, churros y otras especialidades del país sudamericano.
Entre historias de identidad, familia y memoria, y un encuentro con los sabores argentinos, LATAFF 2026 culminó con una celebración de la creación cinematográfica latinoamericana y de su creciente presencia en Canadá.













