Así vivimos nuestro español en el corazón de la democracia canadiense

En un inolvidable encuentro en el maravilloso marco de los rojos y ocres encendidos del otoño y en el parlamento, corazón de la democracia canadiense en Ottawa, los hispanohablantes celebramos la 5ta edición de la Feria Iberoamericana del libro en Canada y el idioma español que nos une. Celebramos de igual manera, el mes de la herencia hispana latinoamericana proclamada por el gobierno federal en 2018, promulgación para resaltar las muchas contribuciones de la comunidad hispana latinoamericana.

Con una espléndida inauguración acompañada de música iberoamericana de piano en el gran salón del edificio Sir John A. McDonald en Ottawa, nos reunimos como una comunidad de escritores y artistas, editoriales, embajadas, gestores culturales, representantes del parlamento y amantes del español, la creación y el mundo maravilloso de los libros para celebrar el español a través de la creación literaria y visual. Un reconocimiento a nuestros escritores y artistas quienes desafiantes, producimos obra en tierras canadienses, enriqueciendo con símbolos, íconos y códigos, nuestra naciente cultura hispanocanadiense. Nos acompañaron los medios hispanos como la palabra impresa de Correo Canadiense y la magia de la imagen de Cuéntame un libro/AHORA Canadá, quienes entre otros, cubrieron este importante momento del proceso histórico del español en Canadá. El escritor Ramón Sepulveda, maestro de ceremonia dió comienzo al acto inaugural y honrando esa hermosa costumbre de las Primeras Naciones, una servidora hizo un reconocimiento a la tierra.

“Reconocemos que estamos en tierras no cedidas ni entregadas, territorio de las naciones Anishnaabe Algonquin, guardianes y defensores del Rio Ottawa y sus tributarios y de los Metis y Primeras Naciones del Canadá. Reconocemos de igual manera, a todos los pueblos originarios de este maravilloso continente americano, cuya presencia data de tiempos inmemoriales y cuyas culturas, saberes y voces nos enriquecen, desde sus miradas únicas de un solo mundo que todos compartimos, los reconocemos siempre. El español, nuestro idioma que hablamos los pueblos hispanohablantes del Canadá / The Spanish Speaking Peoples of Canada, y que hoy celebramos, esa voz nuestra que une a la rica diversidad de acentos del mosaico multicultural del mundo hispánico, es quizá, la primera lengua que se escuchó en el continente, después de las lenguas originarias, voz de los exploradores españoles que recorrieron y nombraron en español, lugares en las costas del Pacífico hasta Alaska y en la costa del Atlántico hasta Terra Nova y Labrador. Agradecemos pues, el privilegio de hablar en español en tierras canadienses. Canadá Habla español.”

La miembro del parlamento la Honorable Bardish Chagger MP, generosamente nos abrió las puertas del importante espacio de la cultura anglófona en un pasado remoto, para dar lugar a nuestra celebración.

No podía yo, dejar de pensar en aquéllos tiempos cuando los grupos minoritarios éramos en verdad minorías y muy rara vez, se escuchaba el español, esos días se han ido. Nos felicitó por lograr un proyecto que enriquece a nuestras comunidades, aludiendo a la próxima y muy esperada proclamación de “Canadá habla español”, lema que todos hemos abrazado desde tiempo atrás.

Fundadora y directora de FILibro Canadá, Silvia Alfaro presentó nuestro libro Arte y literatura hispanocanadiense, memoria que anualmente, documenta nuestra obra literaria y visual y que pide estar en todas las bibliotecas del país. Agradeciendo al equipo de colaboradores y a todas las personas que hicieron posible este evento, expresó, “la emoción de saber que han venido de diferentes provincias de Canadá, escritores y artistas visuales de muchos países iberoamericanos. Recalcó la importancia de mencionar que este evento literario mueve la economía del país, no solo por los viajes de avión, tren, camión y automóvil, sino por los hoteles, restaurantes, impresión de los libros, y mucho más.”

Este encuentro, adquirió un significado profundo con las palabras de los embajadores, invitando a la reflexión y la conciencia sobre el español que hablamos y nuestra rica herencia literaria y visual.

El Embajador de España, Alfredo Martínez Serrano, nos compartió como el dice, 5 breves ideas “tantas como esta quinta edición de la feria, que quizás, en el camino, formen un pentateuco en el que sentirnos reflejados cuando inauguramos un acontecimiento que esta llamado a formar parte de lo mejor de la escena cultural de Canadá. Es un proyecto que emerge en un momento en el que la cultura es esencial para vivir y para respirar como seres humanos, en el que los iberoamericanos estamos juntos para hacer cosas juntos. La feria con la sede en la UNAM en Gatineau y que ahora celebramos en esta sala del parlamento, casa de todos los canadienses, es un espacio compartido, el español como telón de fondo, late un patrimonio de enorme riqueza lingüística espiritual, cultural, social, económica y tecnológica; es la lengua de 600 millones de personas, en Canadá hay mas de 1.200,000 hispanohablantes. Es un proyecto trascendente. Los libros, la literatura y la palabra son esenciales para la humanidad, la configuran, la reflejan y la impulsan. Un agradecimiento a los organizadores de esta feria que afrontan el reto de la convicción, eficacia y compromiso. “

De mirada gentil, el embajador de México Carlos Joaquín González, nos dice que, “Nuestra lengua madre, no solo es una cuestión de conveniencia, sino un puente crucial hacia nuestras raíces y patrimonio, nos permite mantener nuestra identidad lingüística y cultural en una tierra extranjera.” Resalta la “Importancia perdurable de la literatura mexicana y la rica tradición literaria de México y del profundo impacto que ha tenido en el escenario mundial, de las grandes voces como Paz, Fuentes, Rulfo y Sor Juana Inés de la Cruz, pilares que han dejado una huella imborrable en el paisaje literario mundial.” Nos hace ver que, “El idioma español en sí mismo es un tesoro que debemos valorar, el acto de la lectura es una responsabilidad que todos debemos abrazar, es una inversión en nuestra sabiduría colectiva y una afirmación del poder perdurable de la palabra escrita.” Nos invita a, “celebrar los libros que cuentan nuestras historias, el idioma español que nos une, y el poder de la lectura para moldear nuestras mentes y sociedades” y nos desea, “que esta feria del libro sea una fuente de inspiración e intercambio cultural para todos. Me enorgullece haber participado en la inauguración de FILibro Canadá 2023”

Celebrar el español en el corazón de la democracia canadiense, es algo que los hispanohablantes debemos ver como un logro. Haber llegado a ese especial lugar para celebrarnos, significa un importante momento para los hispanohablantes del Canadá, para nuestra historia y las historias que contaremos en el futuro.

Asi, se vivió la FILibro Canada 2023. Termino con las generosas palabras de la autora de El infinito en un junco, Irene Vallejo quien desde España, gentilmente nos envió sus mejores deseos para la Feria del libro: “Un proyecto esperanzador que nace con todo el ímpetu, la alegría y las alas desplegadas de nuestras pujantes literaturas rumbo a este encuentro en la sede de la UNAM Canadá. Todo el apoyo para el equipo que soñó, organizó y levantó la feria y mi agradecimiento por ganar espacios para los acentos, lenguas, arte e Inflexiones iberoamericanas. Su entusiasmo es un impulso para las personas que aman la creación y las palabras. Ánimo suerte y delicias textuales infinitas.”

Maria Luisa de Villa

Nace en CDMX, vive entre Canadá y México desde 1961, artista visual, curadora, investigadora en artes de México, maestría por la UNAM, 50 años de trayectoria en las artes. Escribe sobre las artes, la cultura de México y el español y los hispanohablantes de Canadá.

 

Nace en CDMX, vive entre Canadá y México desde 1961, artista visual, curadora, investigadora en artes de México, maestría por la UNAM, 50 años de trayectoria en las artes. Escribe sobre las artes, la cultura de México y el español y los hispanohablantes de Canadá.