Montreal y Toronto fueron testigos de dos gestas que quedarán grabadas en la historia reciente del tenis. La joven canadiense Victoria Mboko, de apenas 18 años, y el estadounidense Ben Shelton, de 22, se coronaron campeones en los torneos WTA 1000 y Masters 1000, respectivamente, dejando actuaciones cargadas de emoción, récords y sorpresas.
En Montreal, Mboko cumplió el sueño de todo aficionado local: levantar el trofeo ante su público y con un camino de película. Llegó como wild card y eliminó, una tras otra, a cuatro campeonas de Grand Slam: Sofia Kenin, Coco Gauff, Elena Rybakina y finalmente Naomi Osaka en la final, remontando para imponerse 2-6, 6-4, 6-1.
“Siempre admiré a Naomi desde pequeña, así que fue especial enfrentarla. Esta semana ha sido increíble”, declaró emocionada tras el título, que la convierte en la segunda jugadora más joven en lograr una hazaña similar desde Serena Williams en 1999. Con este triunfo, Mboko subió 51 puestos en el ranking, pasando al número 34, y se unió a Maria Sharapova y Bianca Andreescu como las únicas en ganar un WTA 1000 siendo invitadas.
En Toronto, Ben Shelton se llevó un trofeo que parecía reservado para veteranos. Con su servicio fulminante —alcanzando 230 km/h y sumando 16 aces—, el zurdo estadounidense derrotó al ruso Karen Khachanov en un maratón de casi tres horas (6-7 (5), 6-4, 7-6 (3)).
Shelton, actual número 6 del mundo tras este triunfo, se convierte en el estadounidense más joven en ganar un Masters 1000 desde Andy Roddick en 2004. “Siento que ahora tengo más claro qué funciona contra los mejores y en qué debo seguir trabajando”, dijo el jugador, que quiere convertirse en el nuevo ídolo del tenis estadounidense.
Ambos torneos rompieron récords de asistencia: Toronto registró 217.531 espectadores, impulsado por la expectación generada por Mboko y la frescura de Shelton. Canadá, que alterna cada año las sedes entre hombres y mujeres, vivió así una edición para la memoria.











