
Canadá mantuvo su posición histórica en contra de bloqueo que el Gobierno de Estados Unidos impone a Cuba desde hace casi siete décadas.
En la jornada de discusión del proyecto de resolución titulado Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba, acontecida esta semana en la Asamblea General de la ONU, la representación canadiense en el organismo internacional argumentó su postura desde el derecho internacional.
Su objeción llamó la atención sobre la aplicación extraterritorial de restricciones o medidas cuando estas repercuten en el comercio. Esa postura forma parte de su rechazo a que las sanciones de un Estado afecten intercambios legítimos de terceros y contravengan principios jurídicos internacionales.
Canadá expresó también gran preocupación por la situación humanitaria que enfrenta el país caribeño y se declaró comprometido con un diálogo abierto y sincero con el Gobierno cubano.
En ese sentido manifestó su voluntad de ser aliado de la mayor de las Antillas en las “reformas necesarias”. Recordó que este año ha brindado ayuda humanitaria para paliar la falta de acceso a alimentos, agua potable, sanidad y otros servicios esenciales, y expresó su deseo de que esa asistencia crezca y beneficie a la población.
En el momento de la votación, Canadá reiteró su posición a favor de la resolución presentada por Cuba para poner fin a la política unilateral de Estados Unidos.










