Canadá habla español desde el siglo XVI cuando los primeros exploradores españoles llegaron a las costas del Atlántico a Labrador y Terra Nova, hoy Newfounland, y las costas del Pacífico hasta Alaska, nombrando lugares en español.
Celebramos formalmente el idioma español desde 1991, cuando aún no se escuchaba hablar español en las calles de Toronto, Ottawa o Montreal. Desde la colectividad y sin antecedentes en el mundo hispánico, fundamos la CCIE Fundación Canadiense para la Celebración del Idioma Español, registrada en 1992, como una organización sin lucro con el solo objetivo de preservar el idioma a través de un Festival de la palabra y la imagen, lema con el cual se dio a conocer.
Con el enorme apoyo moral y financiero de visionarios comprometidos con sus comunidades como Antonio Bullón, cónsul general de España en Toronto, y Carlos Manuel Sada, cónsul general de México en Toronto y todo el cuerpo diplomático hispano hablante, fuimos convocados para formar una mesa directiva compuesta de miembros de la comunidad cultural hispano hablante, como el brillante académico Mario J. Valdés, quien nos abrió las puertas de la Universidad de Toronto, el profesor Ignacio Chicoy Daban, Margarita Feliciano, Blanca Talesnick, María Luisa de Villa servidora, Brenda Cortes y Julieta Carrasco en representación del Toronto Catholic Board of Education, Fernando Valladares del Hispanic Fiesta, entre otros. Una organización de 8 directores, comités de programación y 3 comités de apoyo, que en conjunto sumamos cerca de 80 personas dedicadas a organizar el Festival de la Palabra y la imagen, a través de la literatura, arte, folklore, cine, dia del niño y la feria del libro, la primera en Canadá.
El español en Canadá sigue un proceso histórico. Hoy, nuestro idioma se celebra desde varios foros como, entre otros: Cuentameunlibro, Feria Iberoamericana del libro en Canadá, Correo Canadiense, Ahora Canadá, FLORyCANTO/encuentros y Casta Latina, quienes han logrado una numerosa membresía.

La sola organización de CAHablaespañol / TOhablaespañol, lo celebra oficialmente con el reconocimiento de la diplomacia hispano hablante y del gobierno canadiense logrando la proclamación de la ciudad de Toronto y otras ciudades. Por eso, implica el tener muy presente en el organigrama y actos que celebran oficialmente, una amplia representación de los hispano hablantes en Canadá, y proceso histórico del idioma. Juntos, los de ayer y los de hoy, construimos comunidad y hacemos historia para los de mañana, juntos enriquecemos más y mejor, la imagen de quiénes y cómo somos.
Hablamos el español que se pronuncia con Ñ, porque es la voz nuestra, un espacio público y privado, que nos pertenece a todos los 1.2 millones de hispano hablantes de Canadá que vivimos en español y que al vivirlo, lo celebramos, pues en español soñamos, amamos, disfrutamos, sufrimos, trabajamos, creamos, escribimos, leemos.
“A t’aane’ un naajil a pixán, Tu idioma es la casa de tu alma, ahí viven tus padres y tus abuelos. En esa casa milenaria, hogar de tus recuerdos, permanece tu palabra.”, de Jorge Miguel Cocom Pech y el tlamatini de México, Miguel León Portilla, nos dice que una lengua refleja una visión única del mundo y representa la memoria de un grupo.
Abril es el mes del idioma español, lengua del Mio Cid y Cervantes, del libro y de Sor Juana Inés de la Cruz. Nos unen a España y la América Latina, una lengua compartida y una fuerte tradición literaria que en México se remonta a la lírica novohispana con exponentes como Carlos de Sigüenza y Góngora, Juan Ruiz de Alarcón, y Sor Juana. Y, cuando leemos a Unamuno, Machado, García Marquez, Guillen, Borges, Paz, Glantz, Juan Rulfo, Galeano, Mistral, Poniatowska, Isabel Allende, Huerta o Javier Aranda entre tantos, nombramos y damos sentido y una visión única al mundo y por ello, “Los pueblos hispano hablantes de Canadá / The Spanish Speaking Peoples of Canada” decimos que Canadá habla español.
María Luisa de Villa
“A t’aane’ un naajil a pixán, tu idioma es la casa de tu alma, en esa casa milenaria, permanece tu palabra” -Jorge Miguel Cocom Pech, y el tlamatini de México, Miguel León Portilla, nos dice que una lengua refleja una visión única del mundo y representa la memoria de un grupo.










