En el parque Scarborough Village, la alcaldesa Olivia Chow y el teniente de alcalde Paul Ainslie, inauguraron la primera de cuatro minicanchas de fútbol del programa Soccer for All Legacy, una iniciativa que convierte la llegada del Mundial en una oportunidad de mejora comunitaria duradera.
Cada minicancha contará con césped artificial, iluminación y cierre perimetral, un espacio seguro y gratuito para el desarrollo de habilidades en todos los niveles.
Las comunidades beneficiadas incluyen los parques Apted, Amesbury, Grandravine y Scarborough Village, seleccionados bajo criterios de equidad y acceso a infraestructura deportiva.
El programa combinará instrucción gratuita de temporada, campamentos de verano y acceso abierto, garantizando que el impacto del evento trascienda los 90 minutos del partido. “Los grandes eventos mundiales deberían dejar un legado significativo para la comunidad”, destacó Larry Tanenbaum, copresidente de la Mesa de Campeones, que reúne a líderes empresariales de Toronto.
La inversión fue posible gracias a una colaboración público-privada que incluye un millón de dólares de Fairfax Financial Holdings.
La ciudad subraya que estas obras reflejan su compromiso con parques inclusivos que atiendan a una población diversa y en crecimiento.
Con más de tres millones de habitantes y posicionada como la cuarta ciudad más grande de Norteamérica, Toronto demuestra que el Mundial 2026 será mucho más que un espectáculo: será un catalizador para dejar barrios más fuertes, conectados y preparados para inspirar a la próxima generación mucho después del pitido final.










