Cuestionan desarrollo de la Cumbre de las Américas

Los Ángeles acoge del 6 al 10 de junio la IX edición de la Cumbre de las Américas, cuyo objeto a través de los años ha sido darle a América Latina visibilidad internacional y promover una alternativa hemisférica de desarrollo para la región.

No obstante, ese propósito ha quedado opacado este 2022, por las diferentes visiones existentes sobre la coyuntura actual, vista en las tensiones políticas, especialmente con México, por la participación de Cuba, Venezuela y Nicaragua en la Cumbre, y en menor medida con Brasi.

Además, muchos gobiernos cuestionan que la Administración Biden a través de la Cumbre, intenta renovar y recuperar su influencia en América Latina en medio de recelos preexistentes, agendas contradictorias y falta de coordinación.

Para Biden, esta Cumbre es la prolongación de la celebrada “por la democracia” en diciembre de 2021. Ambas son una oportunidad para reforzar las democracias frente al ascenso del populismo autoritario.

América Latina y problemáticas geopolíticas

Sin embargo el presidente de México, Manuel López Obrador, destacó en la cita que los intereses de Washington son incompatibles con el desarrollo latinoamericano.  

AMLO se ha erigido en defensor de la participación sin exclusiones de todos los gobiernos y apuntó a la participación “de todos los países, todos los pueblos de América, porque nadie debe excluir a nadie”.

De antidemocrática y arbitraria han calificado medios de México, la Cumbre de las Américas convocada por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden.

El periódico La Jornada, específicamente, se hizo eco de un comunicado difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores en la que Cuba califica en esos términos la exclusión de países de la IX Cumbre de las Américas que se realiza en Los Ángeles, California.

Según el texto publicado por La Jornada, el gobierno cubano aseguró que no existe ninguna justificación para la exclusión de la isla, Venezuela y Nicaragua de la reunión. «No existe una sola razón que justifique la antidemocrática y arbitraria exclusión de país alguno del hemisferio de esa cita continental», expresa textualmente.

Recuerda que el 25 de mayo, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, dijo que en ningún caso asistiría al cónclave de Los Ángeles, por la exclusión de los tres países.

Entre la soberbia, el temor a que se escuchen verdades incómodas y el empeño en evitar que la reunión delibere sobre los temas más urgentes y complejos del hemisferio, el gobierno estadounidense optó nuevamente por la exclusión como recurso para tratar de lograr un evento sin aportes concretos, pero provechoso para la imagen del imperialismo, denuncia la nota.

Por su parte Cuba calificó la IX Cumbre de las Américas como foro de dominación imperialista y exclusión, en la misma declaración del Gobierno Revolucionario divulgada por la Cancillería.

El texto señaló que Estados Unidos abusa del privilegio que le otorga su condición de país anfitrión del cónclave para decidir tempranamente excluir a Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Subrayó que Washington se negó a atender los justos reclamos de numerosos gobiernos para que cambiara esa posición discriminatoria e inaceptable.

«No existe una sola razón que justifique la antidemocrática y arbitraria exclusión de país alguno del hemisferio de esa cita continental. Es algo que las naciones de América Latina y el Caribe advirtieron desde la VI Cumbre celebrada en Cartagena de Indias, en 2012», enfatizó el pronunciamiento.

Cuba agradece y respeta la digna, valiente y legítima posición de numerosos gobiernos en defensa de la participación de todos, en igualdad de condiciones, señaló el documento, que hace especial reconocimiento al liderzgo del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

La declaración consignó que la XXI Cumbre del ALBA, celebrada en La Habana el pasado 27 de mayo, marcó sin ambages el repudio a las exclusiones y al trato discriminatorio y selectivo.

Más adelante enfatizó que el proceder de Estados Unidos confirma que concibió y utilizó la cumbre de Los Ángeles como instrumento de su sistema hegemónico en el hemisferio, al estilo de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).

También otros entes concebidos en el siglo XX para coartar la independencia, limitar la soberanía de las naciones de la región e impedir las aspiraciones de unidad e integración latinoamericana y caribeña, todo como parte de los esfuerzos por aplicar la Doctrina Monroe.

No se puede hablar de “Las Américas” sin abarcar a todos los países que integran el hemisferio. Lo que nuestra región reclama es cooperación, no exclusión; solidaridad, no mezquindad; respeto, no arrogancia; soberanía y libre determinación, no subordinación, subrayó la postura de Cuba.

Sabemos que la voz de América Latina y el Caribe, como en el pasado, resonará en esos días en Los Ángeles, con la admirable y vertical ausencia de líderes fundamentales que tienen enorme autoridad política, moral y reconocimiento de sus pueblos y del mundo, consignó el documento.

Cuba respalda los esfuerzos genuinos por fomentar la integración basada en la convivencia civilizada, la paz, el respeto a la diversidad y la solidaridad en todo el hemisferio, concluyó la declaración divulgada por el Ministerio de Relaciones Exteriores.