La inteligencia financiera es necesaria para crecimiento y estabilidad de los negocios

En el entendido de que las prácticas de inteligencia financiera proveen al emprendedor de las herramientas necesarias para navegar de forma eficaz en un panorama empresarial en constante evolución, la Senior Relationship del Banco de Montreal (BMO), Gabriela Zavala, realizó una presentación sobre este tema a los participantes en el Programa de Formación de emprendedores latinos organizado por el Consejo para la Herencia Hispana (HCHC) en Toronto.

Durante su presentación, Zavala mencionó que cultivar la inteligencia financiera debe ser un proceso continuo y en evolución que, junto a la administración efectiva de los recursos, viene a ser una necesidad -no un lujo- para quienes buscan crecimiento y rentabilidad a largo plazo.

“Si entendemos la información financiera de nuestra compañía y la usamos para la toma de decisiones, abriremos un nuevo mundo de posibilidades para alcanzar los objetivos de nuestro negocio”, indicó.

La asesora financiera explicó que la gerencia eficaz deriva de la práctica de tareas de planificación, organización, dirección y control de recursos (personal, materia prima y capital). Esta comienza con una planificación sólida, para lo cual se requiere identificar tareas y establecer prioridades claves mediante la utilización de listas de tareas, calendarios y aplicaciones de gestión que permitan al empresario mantenerse organizado.

Le siguen las actividades de simplificación de procesos y procedimientos, mediante la eliminación de pasos inncesarios y la optimización de flujos de trabajo para ganar tiempo y recursos; la automatización de las tareas repetitivas y tediosas, liberando tiempo para enfocarse en labores más estratégicas (mediante el uso de un software de gestión, por ejemplo); así como la gestion eficiente del tiempo para ser más productivos y evitar la sensación de estar constantemente abrumados.

Liderazgo y gerencia

Parte de la Gerencia efectiva también está relacionada con el liderazgo dentro de la empresa. Se estima que un gerente debe poseer la capacidad de influir e inspirar a su equipo, para guiarlos hacia el logro de los objetivos. El líder debe poseer habilidades de comunicación para escuchar activamente, transmitir instrucciones, realizar comentarios claros y persuadir o negociar, cuando sea necesario.

También debe ser capaz de tomar decisiones calculadas que beneficien tanto a la organización como a los empleados; y manejar eficazmente numerosas tareas en un periodo de tiempo limitado para lograr resultados comprobables, especialmente en el grado de satisfacción de los empleados y clientes, así como en los niveles de productividad y eficiencia.

En el caso de las empresas que se están iniciando, es común la aparición de desafíos y oportunidades que implican virajes dentro y fuera de la organización. En el caso de requerir cambios, en las empresas se hace recomendable planificar y preparar los ajustes, implementarlos, manejar la resistencia al cambio y consolidar la estrategia.

Algunas vías para desarrollar o mejorar las habilidades de gerencia, agregó Zavala  pasan por identificar las fortalezas del negocio, establecer metas claras y alcanzables, considerar el feedback, relexionar sobre el tema y mantener un aprendizaje continuo para continuar adaptándose a las nuevas realidades.

Otra rama muy importante de este tema viene a ser la habilidad de los líderes para entender e interpretar la información o los estados financieros de la compañía a través de prácticas de inteligencia financiera. Esto se hace con el fin de empoderar a la administración para manejar los recursos más eficientemente, asignar y manejar capital de trabajo e identificar oportunidades de crecimiento.

De esa manera, agregó, es posible determinar cuál es el personal que está funcionando o que esta mejor alineado a los objetivos del negocio; al igual que precisar, por ejemplo, cuáles son los proyectos más rentables o qué clientes están generando más rentabilidad.

La inteligencia financiera, entonces, viene a ser la que impulsa el crecimiento de las empresas porque mejora la toma de decisiones, administra los riesgos, permite asignar eficientemente los recursos, optimiza el uso del capital de trabajo, permite realizar el monitoreo del escenario financiero, al igual que orienta la planificación estratégica de las empresas.

Para cultivarla, finalizó, el empresario interesado en desarrollar su negocio debe estar dispuesto a invertir en su educación para dominar el tema financiero, utilizar las herramientas disponibles para mejorar la administración, buscar asistencia profesional, revisar su información financiera constantemente, tomar como punto de referencia a sus principales competidores, adoptar procesos tecnológicos y mantenerse al día sobre las preferencias, riesgos y oportunidades presentes en el mercado donde se desenvuelve.

MGR
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