Ultraderechista Kast, presidente electo de Chile

Un político pinochetista, de ultraderecha y con un discurso de mano dura contra la delincuencia y la inmigración será, desde el 11 de marzo de 2026, el próximo presidente de Chile. Su nombre es José Antonio Kast.

Según sondeos y criterios de analistas, el fundador del Partido Republicano, de 59 años de edad, era el favorito para imponerse en la segunda vuelta de los comicios presidenciales del domingo pasado, para la cual fueron convocados unos 15,7 millones de chilenos, y el pronóstico se confirmó.

Quizás a muchos sorprendió la amplia ventaja del triunfador sobre la candidata de la izquierda, el progresismo y la socialdemocracia, Jeannette Jara, quien acaparó el 41,84 por ciento de los sufragios frente al 58,16 por ciento obtenido por su rival, quien había ocupado el segundo lugar en la primera vuelta, en una contienda que incluyó a otros seis aspirantes al cargo.

Antes de este éxito, logrado gracias a 7,2 millones de votos —la mayor cantidad en la historia chilena para un mandatario electo—, Kast había sufrido derrotas frente a Sebastián Piñera y Gabriel Boric, actual gobernante, en las elecciones de 2017 y 2021, respectivamente.

FACTORES DE LA VICTORIA

El miedo de los electores a la delincuencia, a la inmigración descontrolada y al estancamiento económico fue la clave fundamental para explicar la victoria del otrora diputado, manifestaron expertos consultados por BBC Mundo.

Frente a ese clima de temor, Kast propuso un discurso enfocado en el orden y la seguridad, y evitó de manera deliberada temas causantes de división que había defendido en campañas anteriores, como su oposición a los derechos de la comunidad LGBTIQ+ o al aborto.

Esta aparente moderación, sumada al apoyo de figuras de la derecha tradicional y libertaria, le permitió captar votos del centro y consolidar una coalición ganadora, agregaron los analistas.

REPERCUSIÓN

Como era de esperar, el triunfo de Kast fue celebrado por gobernantes de derecha de América Latina. El jefe de Estado de Argentina, Javier Milei, estuvo entre los primeros en felicitarlo y expresó que se trataba de “un paso más de nuestra región en defensa de la vida, la libertad y la propiedad privada”.

Santiago Peña, presidente de Paraguay, también congratuló a Kast y manifestó la esperanza de que trabajen juntos para “fortalecer aún más la amistad” entre ambos países.

“Bajo su liderazgo, confiamos en que Chile impulsará prioridades compartidas, como el fortalecimiento de la seguridad pública, el fin de la inmigración ilegal y la revitalización de nuestra relación comercial”, apuntó desde Washington D. C. el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.

Por otra parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, señaló que Kast venció democráticamente en las urnas; sin embargo, agregó que “llama la atención” su reconocimiento a Augusto Pinochet, responsable del golpe de Estado contra Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973 y dictador hasta 1990.

Dicha postura, amplió Sheinbaum, invita a una reflexión, pues “más allá de un modelo económico, el tema es el autoritarismo, y no se puede reivindicar, desde mi perspectiva, a regímenes autoritarios que se caracterizan por el asesinato y el exterminio de quienes actúan en contra o piensan distinto”.

“El fascismo avanza. Jamás le daré la mano a un nazi ni a un hijo de nazi, tampoco. Triste que Pinochet tuvo que imponerse a la fuerza, pero más triste aún es que los pueblos elijan su propio Pinochet. Elegidos o no, son hijos de Hitler, y Hitler mata a los pueblos. Es el demonio contra la vida y todo latinoamericano sabe resistir”, escribió en su cuenta de la red social X el mandatario colombiano, Gustavo Petro.

TRANSICIÓN Y RETOS

Un día después de las elecciones, Boric recibió a Kast en el Palacio de La Moneda en un encuentro de más de una hora, el cual ambos calificaron como positivo, pese a sus diferencias.

“Hemos estado enfrentados y en las antípodas durante gran parte de nuestra carrera política. Defendemos principios y valores distintos. Sin embargo, nos une Chile y somos parte del mismo destino de la nación”, precisó el gobernante.

Comunicó que durante la reunión con Kast y sus colaboradores se les transmitió información sobre el quehacer de la administración, la situación del país y la agenda legislativa, además de abordar la ruta a seguir para un traspaso ordenado del poder.

A juicio de Kast, la cita fue “muy republicana, para conocer situaciones que van a afectar y que pueden requerir coordinación entre el gobierno saliente y el entrante”.

“Hay ciertas situaciones que nos afectan transversalmente en temas de seguridad, salud, educación y vivienda, que requieren políticas de Estado”, opinó.

Sin dudas, y como recalcan diversas voces, Chile, nación acostumbrada a las alternancias políticas, debe prepararse para uno de los gobiernos más ideológicamente definidos de los últimos tiempos.

José Oscar Fuentes
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