Despliegues navales, ataques aéreos, constantes tensiones, decenas de muertos y nuevas preocupaciones para la comunidad latina en Canadá tienen estrecha relación con la escalada militar de Estados Unidos en el mar Caribe.
Así, por una situación con inicios en agosto pasado, voces diversas mencionan traumas históricos, plantean preguntas sin respuestas inmediatas y precisas, y hacen aflorar heridas que al parecer no curaron bien en otros tiempos. También existen cuestionamientos sobre el papel del país de acogida en este problema.
El movimiento de las fuerzas estadounidenses de los últimos cinco meses en dicha zona incluye portaaviones como el USS Gerald R. Ford y más de cuatro mil 500 marines, según reportes de prensa.
Con el avance de la llamada Operación Southern Spear, los latinos observan desde Canadá cómo la doctrina de seguridad de Washington transforma su patria original en un campo de batalla.
JUSTIFICACIÓN y ESCALADA
La narrativa del Gobierno estadounidense se centra en una guerra contra el narcoterrorismo, la cual llevó a designar como objetivos militares a organizaciones al estilo del Tren de Aragua y el Cartel de los Soles.
Sin embargo, tal argumento ha sido cuestionado por expertos, y entidades regionales apuntan como contraste, que la ruta del narcotráfico resulta marginal en el Caribe en comparación con el Pacífico.
Además de los buques, el despliegue de bombarderos estratégicos B-52 y cazas F-35 en Puerto Rico, sumado al creciente número de muertes de civiles en al menos casi 20 ataques reportados, incidió en la determinación del Gobierno venezolano a movilizar a 15 mil soldados y llamar a civiles a unirse a las milicias.
. Para el presidente de Colombia, Gustavo Petro, uno de los ataques de septiembre ocurrió contra una “lancha colombiana que estaba a la deriva y con la señal de avería puesta”.
POSTURA DE CANADÁ
Frente a esta crisis, el Gobierno canadiense mantiene una postura cautelosa, y en una reunión del G7 en noviembre, la canciller Anita Anand, se negó a valorar los ataques y subrayó que era “prerrogativa de Washington determinar si se ajustan al derecho internacional”.
Como contraposición, el Grupo de Políticas para las Américas y Common Frontiers enviaron una carta en noviembre a tres ministros del gabinete de Ottawa, y en el texto alertaron sobre una “creciente amenaza para la paz”.
También exigen que Canadá condene públicamente las agresiones y los vacíos legales que permiten la exportación de tecnologías, sin controles de derechos humanos.
A la par, argumentan que al proveer información de vigilancia a través de barcos y aviones de Canadá, ese país podría incurrir en “complicidad involuntaria” en ejecuciones extrajudiciales.
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Según Ketty Nivyabandi, secretaria general de Amnistía Internacional Canadá, las palabras de Anand “son totalmente equivocadas y peligrosas… Es un precedente muy peligroso”.
Acusó al gobierno de aplicar un “doble estándar” que no se atrevería a usar con países como Rusia o China, y vinculó el silencio con las presiones comerciales de la administración Trump.
IMPACTO
Para muchos latinos en Canadá, especialmente aquellos con vínculos familiares directos con Venezuela, Colombia y el Caribe, la situación genera ansiedad y desazón, y adicionalmente hay temor a un conflicto mayor y una sensación de desencanto.
La diáspora observa cómo la doctrina del “poder blando” canadiense se enfrenta a la cruda realidad de la dependencia económica y militar con su vecino del sur.
Indudablemente, mientras el portaviones más moderno del mundo patrulla el Caribe, la comunidad latina se encuentra en una encrucijada, pues es testigo de cómo la geopolítica de la gran potencia fractura su región de origen y, al mismo tiempo, observa que su país de acogida parece paralizado.
Canalizada a través de organizaciones de la sociedad civil, su voz clama por un regreso a la diplomacia y al derecho internacional.
Una pregunta permanece flotando, de manera tan inmensa como el mar Caribe, y es si Ottawa escuchará este llamado o si permitirá que la sombra de la militarización se alargue aún más sobre las aguas mencionadas.














