Hay muchas formas de contar el impacto del bloqueo de Estados Unidos en la vida de los cubanos. Tan excesivo es su peso sobre la cotidianidad de este archipiélago caribeño que las estadísticas que cada año sistematiza el Gobierno en su informe quedan muy distantes de su influencia real en la existencia de más de nueve millones de personas. Nadie escapa, ni siquiera los animales.
Esta semana la agencia de noticias Reuters publicó un relato que tiene como escenario el Zoológico Nacional en las afueras de La Habana. Tras la noticia del crecimiento allí de cuatro cachorros de tigre de Bengala, entre ellos uno blanco, cuyo “nacimiento marca un hito reproductivo”, visibiliza el empeño de los trabajadores del lugar por preservar la vida de los animales, entre ellas la de esa exótica criatura, aún en medio de condiciones extremas.
Para el cuidador Ángel Cordero, ver a cuatro cachorros de tigre de Bengala jugando en una jaula es un “pequeño milagro en una isla asfixiada por la escasez de combustible, medicamentos y cortes de energía que duran días”.
Esa buena nueva ha revitalizado a un equipo de trabajadores que busca alternativas para alimentar también a leones, búfalos, cebras, rinocerontes e hipopótamos.
Al menos son necesarios 20 litros de combustible diésel al día para distribuir la comida, pero actualmente solo deben hacerlo con la cuarta parte de esa cantidad, “muy por debajo de lo necesario para una alimentación y un mantenimiento adecuados”, precisa la nota.
Juan Carlos Santos, director del zoológico, declaró a Reuters que, a pesar de la crisis energética, la población animal se ha mantenido estable gracias a los esfuerzos de los trabajadores y a las nuevas colaboraciones con pequeñas empresas privadas que aportan suministros para mantener vivos a los animales.
Mientras tanto, los trabajadores utilizan carruajes tirados por caballos y triciclos eléctricos para desplazarse por los vastos terrenos del zoológico, de 375 hectáreas (9276 acres).
“Todo depende del combustible. Los movimientos de los animales y la distribución de la comida (como en el recinto de la sabana africana), que debe transportarse sobre ruedas; sencillamente no hay otra manera”, declaró Cordero a la agencia de prensa internacional.
Esta misma semana, en la Asamblea General de Naciones Unidas, durante un debate promovido por Cuba con el título “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unido de América contra Cuba”, el canciller cubano Bruno Rodríguez, informó que el impacto de esa política unilateral desde su inicio hace seis décadas alcanza los 178.700 millones de dólares a precios corrientes. A continuación, precisó: “Claro que en estas cifras no puede incluirse el impacto extremo del cerco del bloqueo total de suministros de combustible a Cuba” que comenzó en febrero de este año.










