La manda

Cuando yo era niño, Evangelina Barros, mi abuela, una mujer de baja estatura, de huesos simples y tan resabiada como la más terca de sus mulas, en aquel trueque celestial entre creyentes...

El matador

La multitud se puso de pie en las gradas de la plaza. ¡Viva! ¡Esto es arte! El toro resoplaba, mientras que de su hocico manaba una mezcolanza de baba, sangre y agonía....

Vidas

Lo tomó entre sus manos con mucho cuidado, intentando hacerle el menor daño. —La vida... qué impensables secretos tiene. Cada órgano tiene una función específica que cumplir; pero lo...

Arde Madrid

Lo despertó un olor agrio a goma quemada. Abrió la ventana… Madrid ardía por completo. De inmediato se dejó escuchar el llanto de su hija menor y la risa cínica de su...

Dualidad del verbo

«Ya no CREO», decía la nota junto al cuerpo yerto del artista. Sus colegas, horrorizados, lloraron la crueldad de esas musas en fuga. El cura se...

Deambular por el desierto

Me desperté en la noche un poco agitado, parece que tuve un sueño que me intranquilizó pero no recuerdo nada. Me asomé por la ventana y vi la luna...

11

Desde que tengo noción de mis sueños, el número 11 ocupa en ellos lugar preferencial. Hoy, finalmente, me enteré el porqué de esa singular recurrencia. Cuando salí del cinema...

Los dos tallos de cebollín

Entonces, cuando mi hermano llegó hasta donde mi abuela a darle quejas porque no le había dado refresco, ella me miró desde donde estaba sentada y con un gesto de sus ojos...

La turista

Ella, después de andar y buscar, por fin había encontrado una playa tranquila, libre de turistas y vendedores necios que la fueran a molestar, extendió la enorme toalla sobre la arena, buscó...

Cuando la guerra termine

¿Cuántas semanas han pasado? Estoy en el sótano de mi casa. Se acabó el agua y la comida. Dijeron que no saliéramos de nuestros refugios y he sido obediente. Cortaron la luz...