La pluma y el pergamino
La tormenta era recia y el mar perturbado rompía la popa en medio de la nada. El frágil galeón sentía crujir su piel de teca, cediendo con las embestidas de la iracunda...
Dualidad del verbo
«Ya no CREO», decía la nota junto al cuerpo yerto del artista.
Sus colegas, horrorizados, lloraron la crueldad de esas musas en fuga.
El cura se...
En honor a la verdad
En un palacio de Tus, cuna de sabios y poetas, cinco siglos antes de que Hamete Benengeli soñara real el delirio de Alonso Quijano, Abū Ḥāmid Muḥammad al-Ghazālī soñó una estrella extinta...
Competencia desleal
La tan esperada competencia no había defraudado a los asistentes. Desde el momento de la partida la emoción fue en aumento. En los tramos finales, la cerrada pugna por cruzar la línea...
Los dos tallos de cebollín
Entonces, cuando mi hermano llegó hasta donde mi abuela a darle quejas porque no le había dado refresco, ella me miró desde donde estaba sentada y con un gesto de sus ojos...
Inmigrantes
El tiempo se detiene cada tarde a la misma hora.
Ellas, originarias de Livorno, cotorrean sin parar sentadas en la vereda y en vernacolo, variante del toscano que ninguna...
Del pasado incierto
A Eréndira Corona
«…ya en las memorias un pasado ficticio ocupa el sitio de otro, del que nada sabemos con certidumbre —ni siquiera que es falso».
Pesadilla americana
Somos varios ilegales los que vamos escondidos y apretujados en la parte trasera de la camioneta. Una lona de plástico nos cubre. El calor es insufrible. Escucho el clamor de un muchachito...
El último pensamiento
Él todavía recuerda aquel bello cuerpo. Siempre ha dicho que una verdadera mujer no se mide por las curvas sinuosas de la tentación sino por las olas de sabiduría que afectan nuestra...




















