Senado de Estados Unidos debatirá proyectos clave en próximos días

El Senado de Estados Unidos tendrá en las próximas semanas una agenda cargada, y entre sus prioridades está el proyecto de ley para crear una comisión investigadora sobre el ataque al Capitolio el 6 de enero pasado, incitado por el expresidente Donald Trump.

El panel investigativo sería similar al que se creó para indagar sobre los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, y estaría integrado por 10 miembros, cinco de cada partido, según el texto bajo discusión.

La iniciativa, que podría presentarse a votación en el plenario senatorial en los próximos días, parece estar a punto de fracasar ya que un número creciente de legisladores del partido rojo sigue la decisión de su líder en esa instancia legislativa, Mitch McConnell (R) de oponerse a la medida.

Los miembros de la Cámara de Representantes están fuera de la capital hasta mediados de junio, y está previsto que los senadores se retiren el 27 de mayo por la tarde para un receso de una semana, y por tanto les queda poco tiempo para cumplir el plan del líder de la mayoría, el demócrata Charles Schumer.

A juicio de expertos, el debate sobre este asunto volverá a exponer las profundas divisiones en el Partido Republicano, sobre el papel del expresidente Donald Trump (2017-2021) en esa acción de fuerza sin precedentes, que dejó cinco muertos y decenas de heridos.

   Según el diario The Hill, los republicanos incrementaron en los últimos días su oposición a este polémico proyecto de ley aprobado por la Cámara Baja la semana pasada, lo que indica que es poco probable que los del partido rojo permitan el avance de la legislación.

El proyecto de ley incluye una fecha límite de fin de año, pero los senadores republicanos son escépticos de que pueda cumplirse de manera realista.

Además, a los republicanos también les preocupa que se prolongue hasta el próximo año, e impacte de manera significativa en las elecciones de medio término de 2022 y el tema del asalto a la sede del Congreso se mantenga en los debates y pueda afectar a sus candidatos.

Otro asunto que recarga la agenda senatorial es el plan de inversiones en infraestructura presentado por el presidente Joe Biden.

Sin embargo, ejecutivos de grandes compañías y cabilderos estadounidenses confían en que pueden impedir la aprobación de este llamado “Plan de empleo estadounidense”.

De ser convertida en ley esta iniciativa, aumentaría los impuestos corporativos y eliminaría las exenciones fiscales a los combustibles fósiles para asignar recursos para reconstruir carreteras, combatir el cambio climático e impulsar varios servicios humanos.

El mes pasado, 10 senadores republicanos presentaron al Ejecutivo una contrapropuesta de 568 mil millones de dólares, que sirvió como una salva de apertura en las conversaciones de varias semanas con los demócratas sobre el tema.

Congresistas de ambos partidos coinciden en la necesidad de invertir grandes recursos para el desarrollo de sectores clave de la economía y los servicios, aunque difieren sobre el monto total que realmente se necesita, así como la inclusión de proyectos para servicios sociales.

Expertos citados por el portal digital Politico señalan que a menos que se produzca un cambio de última hora, la esperanza de Biden y del liderazgo demócrata en el Congreso podría terminar escapándose de sus dedos.

Otros especialistas llegaron a señalar en los últimos días que existe la interrogante si sería mejor que Biden abandonara su proyecto, antes de que sufra una derrota humillante frente a los republicanos, que no parecen dispuestos a ceder ante una legislación que intenta imponer fuertes tasas tributarias a las grandes empresas, una filosofía muy distante del pensamiento del partido rojo.