Biden prioriza cambios en la política migratoria de Estados Unidos

El presidente estadounidense, Joe Biden, mantiene una apretada agenda desde que asumió el cargo el pasado 20 de enero, con su andanada de medidas destinadas a neutralizar los efectos tormentosos de su antecesor, Donald Trump, entre otros aspectos en el ámbito de la política migratoria.

Las casi 50 órdenes ejecutivas aprobadas por el mandatario demócrata están relacionadas con las relaciones de Washington con el resto del mundo y asuntos domésticos de alta prioridad y que formaron parte de sus promesas de campaña.

Los aliados del presidente Biden dicen que tras la conclusión del juicio en el Senado contra Trump, quien resultó absuelto, ahora el jefe de la Casa Blanca presionará rápidamente para que se apruebe su plan asistencia para paliar los efectos de la pandemia, por un monto de 1,9 billones de dólares.

A partir de ahí deberá impulsar con bríos una agenda aún mayor en el Congreso que incluye la inmigración, inversiones en infraestructura, reforma de la justicia penal, cambio climático y salud.

Según el diario The Washington Post, ahora que el jefe de la Casa Blanca deshizo las políticas de Trump más fácilmente reversibles, comienza la parte difícil, especialmente después de que el juicio político obstaculizara las primeras acciones del Senado sobre la agenda legislativa de la nueva administración.

En otro giro del actual gobierno, el 2 de febrero el presidente firmó tres órdenes ejecutivas para revertir las políticas de inmigración de su antecesor.

La semana pasada, la Casa Blanca anunció que las autoridades norteamericanas comenzarán a admitir en los próximos días a solicitantes de asilo hasta ahora obligados a permanecer en México mientras se resolvía su caso en Estados Unidos.

Biden indicó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a principios de febrero que adoptara las disposiciones correspondientes para terminar con el polémico Programa de Protección al Migrante (MPP) instaurado por Trump.

El DHS señaló que ‘a partir del 19 de febrero comenzará la primera fase de ese plan destinado a restaurar el procesamiento seguro y ordenado en la frontera’.

Según las nuevas disposiciones, el proceso comenzará exclusivamente con los casos de unas 25 mil personas obligadas a permanecer en México bajo los acuerdos del MPP.

Sin embargo, las autoridades estadounidenses advirtieron que quienes estén esperando ‘no deben tomar ninguna acción por el momento’ pues recibirán la información cuando corresponda.

El DHS aclaró además que ‘quienes no sean candidatos para esta fase deben esperar más instrucciones y no viajar a la frontera’.

Esta medida impuesta por el gobernante republicano recibió el rechazo de numerosas organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes los que denunciaron las pésimas condiciones en que permanecían los aspirantes a entrar a Estados Unidos en los lugares de espera.

Pero siguiendo la secuencia de medidas relacionadas con la política migratoria, Biden anuló un día antes la orden de emergencia utilizada por Trump, para justificar los gastos de la construcción del polémico muro fronterizo en el límite entre México y Estados Unidos. En una carta a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, demócrata por California, el jefe de la Casa Blanca le informó su decisión de que “la declaración de emergencia nacional en nuestra frontera sur no está justificada”.

Ante tal flujo de órdenes ejecutivas y medidas de diverso enfoque legal, algunos expertos señalan que a la oposición republicana en el Congreso le será difícil bloquear la agenda del gobernante demócrata, quien al parecer intenta imponer nuevas marcas históricas en su actividad ejecutiva en los primeros 100 días de su gobierno.