Biden enfrenta crisis migratoria en frontera México-Estados Unidos

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, enfrenta en las últimas semanas lo que expertos califican como la principal crisis de su administración: un flujo inusitado de inmigrantes desde la frontera con México.

   Según el diario The Washington Post, los funcionarios trabajan para involucrar a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, mientras el gobierno demócrata busca convertir los centros de detención familiar en instalaciones para procesar de manera expedita a los niños migrantes y sus padres.

   El problema rebasa las capacidades limitadas que el gobierno federal y las autoridades estatales tienen a su disposición en la zona limítrofe para enfrentar esta coyuntura que se agrava por día según expertos citados por medios de prensa estadounidenses.

   Según fuentes oficiales, durante enero pasado se realizaron más de tres mil arrestos diarios, aunque las autoridades no revelaron la cifra total de detenciones durante todo el período desde el ascenso al poder de Biden.

    Sin embargo, la agencia Reuters informó que los agentes arrestaron a aproximadamente cuatro mil 500 migrantes solo el 3 de marzo, una cantidad que contrasta con las cifras máximas de detenciones en 2019 cuando el expresidente Donald Trump amenazó con cerrar la frontera.

   En este contexto algunos legisladores demócratas alertaron que la situación podría convertirse en una crisis en las próximas semanas. Entretanto, los republicanos aprovecharon la coyuntura para acusar a Biden de este problema e incrementar la presión sobre el gobernante para que actúe con autoridad para solucionarlo.

   En ese sentido, el líder republicano de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy (California), solicitó el viernes una reunión con el jefe de la Casa Blanca y dijo que se siente “obligado a expresar una gran preocupación por la forma en que su gobierno aborda esta crisis”.

   Los del partido rojo pidieron al liderazgo demócrata del Comité Judicial de la Cámara Baja que celebre una audiencia sobre el tema, escenario que también aprovechó el expresidente Trump para atacar a Biden, a quien acusó de ser el responsable de este problema.

   Desde que asumió el puesto el 20 de enero pasado, el nuevo jefe de la Casa Blanca adoptó una serie de medidas para desarticular elementos clave de la política migratoria de su antecesor, que fue una promesa durante toda su campaña.

   La nueva administración detuvo la construcción del polémico muro fronterizo en la frontera con México y eliminó los Protocolos de Protección al Migrante que requerían que estos permanecieran en esa nación vecina mientras esperaban ser procesados por las autoridades estadounidenses.

   Hasta el 5 de marzo, a unas mil 130 personas en ese programa en todo México se les permitió ingresar a territorio estadounidense desde que Biden rescindió la política el mes pasado.

   Desde 2019, las disposiciones implementadas por Trump obligaron a más de 65 mil  migrantes a regresar a México a medida que sus casos de asilo pasaban por los tribunales de Estados Unidos.

   Además, prometió reunir a las familias separadas durante los últimos cuatro años.

   Al respecto, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que la nueva administración “ciertamente tiene un enfoque diferente a la anterior”, cuando un reportero le preguntó si el cambio de enfoque de Biden estaba alentando a los migrantes a dirigirse hacia territorio de Estados Unidos.

   John Amaya, exsubjefe de personal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) bajo el expresidente Barack Obama, declaró recientemente que Biden ha hecho un trabajo admirable hasta ahora para deshacer las políticas de Trump.

    Los funcionarios de la administración de Biden desalentaron a los migrantes de la región del Triángulo Norte en América Central de hacer el viaje a la frontera de Estados Unidos y advirtieron que es un itinerario muy peligroso, y que la mayoría de los migrantes están siendo rechazados.

   El senador estatal de Texas, Juan “Chuy” Hinojosa, un demócrata que vive en la ciudad fronteriza de McAllen, dijo al diario The Hill que la afluencia de migrantes se está convirtiendo rápidamente en una crisis y que los funcionarios no tienen los recursos que necesitan para procesar sus casos o para aplicarles a todos las pruebas de la Covid-19.

   La patrulla fronteriza está abrumada, están levantando las manos porque no saben qué hacer, aseveró Hinojosa.

   De cualquier manera algunos especialistas señalan que Biden está ahora en una encrucijada: debe seguir adelante con el desmontaje de la polémica e injusta política migratoria del expresidente Trump y a la vez mantener seguras las fronteras del país, algo que amplios sectores de la ultraderecha republicana le exigen priorizar, como condición para avanzar en cualquier negociación en el Congreso sobre una futura reforma migratoria integral.