Republicanos en Estados Unidos intentan restringir derecho al voto de las minorías

Tras las elecciones del 3 de noviembre de 2020, en las que Joe Biden venció al aspirante a la reelección, Donald Trump, legisladores republicanos en Estados Unidos comenzaron a presentar proyectos destinados a limitar el acceso al voto a quienes tienden a apoyar a los demócratas.

De acuerdo con especialistas en el tema, entre los objetivos de esas disposiciones está la adopción de nuevas acciones restrictivas para los programas de sufragio popular por correo y de votación anticipada que antes gozaron del apoyo bipartidista.

En ese sentido, la semana pasada el gobernador de Georgia, Brian Porter Kemp (republicano), firmó un proyecto de ley que permite a la mayoría roja de la legislatura tomar el control de las juntas electorales locales.

El texto fue aprobado por la legislatura de esa demarcación el 25 de marzo, y en esencia restringe el acceso al voto en el estado, al introducir requisitos de identificación de votantes más rígidos para el sufragio en ausencia y amplía el poder de los legisladores locales sobre los comicios.

Las nuevas medidas convierten a Georgia en el primer estado clave en reformar su sistema electoral desde el caos que se vivió en la contienda presidencial del año pasado.

Según versiones del diario The Atlanta Journal Constitution, el texto convierte en ilegal incluso el hecho de que un extraño entregue una botella de agua a una persona que espera en la fila para votar.

La disposición limita el sufragio anticipado los domingos, con lo que se reducen los programas tradicionales de participación de votantes en las iglesias negras.

Incluso el expresidente Jimmy Carter (1977-1981), quien actuó en las últimas décadas como observador electoral en más de un centenar de comicios alrededor del mundo, calificó de antidemocrática esta medida en Georgia -su estado-.

De acuerdo con la denuncia, la legislación tiene como objetivo frenar la participación de los votantes negros de tendencia demócrata, quienes fueron cruciales en el triunfo de Biden en las elecciones del 3 de noviembre y en el logro de la mayoría senatorial.

Mientras, en el Senado federal los republicanos tratan de detener el proyecto de ley Para el Pueblo (For The People), que proporcionaría protección nacional al voto por correo, al sufragio anticipado y al registro de votantes en el mismo día de las elecciones.

Expertos señalan que en lugar de recalibrar las posiciones tras su derrota electoral el año pasado en los comicios de mayor participación en la historia del país, los del Grand Old Party (GOP, republicanos) ahora parecen ver más ventajas en excluir a tantos votantes como sea posible de las comunidades favorables a los demócratas.

En Missouri y Montana, las respectivas cámaras legislativas estatales controladas por los republicanos presentaron medidas para requerir identificación al emitir un voto en ausencia.

Entretanto, el Senado de Arizona, también de mayoría ‘roja’ aprobó una resolución para eliminar a los votantes de una lista permanente de electores ausentes si no ejercen ese derecho en dos comicios consecutivos.

Según el diario The Hill, especializado en temas legislativos, en todo Estados Unidos se introdujeron en los últimos meses más de 250 proyectos de ley en 43 de los 50 estados, que restringirían el acceso a las urnas y afectan de manera desproporcionada a las minorías y a los votantes de bajos ingresos.

Sin embargo, los partidarios de estas medidas argumentan que esta es una forma de evitar las acciones fraudulentas en los comicios y reiteran las alegaciones sin pruebas presentadas por el expresidente  Trump de que perdió los comicios del 3 de noviembre debido a un fraude masivo generalizado, lo cual fue rechazado en varias ocasiones por las autoridades electorales y por tribunales de justicia a varios niveles.

Al respecto, esta semana David Brooks, columnista del diario The New York Times, señaló que en momentos en que “Estados Unidos anuncia al mundo que regresó como su autoproclamado campeón de la democracia, en su propia casa la mayor ofensiva política es promover medidas antidemocráticas diseñadas para suprimir el voto de millones de sus ciudadanos”.

Con el fin de contrarrestar estas y otras acciones destinadas a limitar el sufragio de los seguidores de los demócratas, el presidente Biden firmó recientemente una orden ejecutiva que amplía el acceso al voto e intenta garantizar que todos los ciudadanos puedan ejercerlo.

La disposición indica a los jefes de todas las agencias federales que presenten propuestas para sus respectivas entidades con el fin de promover el registro y la participación de votantes dentro de los próximos 200 días.

Funcionarios de la administración señalaron que la orden ejecutiva está destinada a ser una respuesta directa a la violenta insurrección en el Capitolio el 6 de enero, provocada por reiteradas afirmaciones falsas de Trump y sus aliados sobre el supuesto fraude en los comicios de 2020.

Anteriormente, la Cámara de Representantes había aprobado el mencionado proyecto Para el Pueblo que exigiría a los estados ofrecer boletas por correo, un mínimo de 15 días de votación anticipada y convocatorias para el registro de votantes en línea y el mismo día.

Biden calificó a esa medida -que aún está pendiente de evaluación en el Senado- como ‘una pieza legislativa histórica que se necesita con urgencia para proteger el derecho al voto, la integridad de nuestras elecciones y con el fin de reparar y fortalecer nuestra democracia’.