Por: OAKLAND ROSS*

Una cosa que me llamó la atención durante la guerra civil en El Salvador fue que la gran mayoría de los combatientes en ambos lados eran la misma gente.

Es decir: gente pobre.

Acabo de ver un documental espléndido que trata de ese mismo conflicto y, dentro de sus otros logros, la película me volvió recordar una verdad primordial de la vida en este planeta tan turbulento: en la guerra entre los ricos y los pobres, son los pobres que matan y los pobres que mueren.

El documental del que estoy hablando se llama La Batalla del Volcán, una obra magnífica dirigida por el cineasta salvadoreño Julio López Fernández, que trata de la batalla decisiva del conflicto salvadoreño llevado a cabo por el gobierno de ese país y los rangos guerrilleros del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). 

Después de seis años de trabajo — tres años de investigación y tres de producción — la película llegó a El Salvador hace tan sólo dos meses, donde se estrenó en Cinemark La Gran Vía. Más recientemente, el mismo documental llegó finalmente a Toronto, presentado en el Regent Theatre por el Toronto Latin American Film Festival (LATAFF 2019), organizado por el Hispanic Canadian Heritage Council.

La película trata de una atrevida maniobra militar lanzada por el FMLN en noviembre de 1989 después de nueve años de lucha entre los dos bandos sin que ninguno de ellos obtuviera ventajas decisivas. En las horas tempranas del día once de ese mes, los habitantes de la capital salvadoreña se levantaron en la que fue una ciudad cambiada. Durante la madrugada, miles de elementos guerrilleros habían infiltrado sus calles, plazuelas, y edificios, lanzando así una ofensiva sangrienta que duró 20 días y que significó el acercamiento al fin de esa guerra que se prolongó desde 1980 hasta 1992, cuando ambos contendientes finalmente firmaron un acuerdo de paz en la Ciudad de México.

Para mí, como para cualquier ser humano que haya conocido a El Salvador durante los años de la guerra civil, el documental de Julio López tiene un impacto especial, que nos retrotrae a aquellos tiempos tan difíciles. Por mi parte, era en ese entonces el corresponsal en la región del diario The Globe and Mail y pasaba mucho tiempo en El Salvador, aunque cuando llegó la ofensiva de 1989 ya había salido del lugar.

Llamada “Operación Hasta el Tope,” esa batalla ignificó la muerte de aproximadamente 3,000 personas. El documental hecho por Julio López cuenta la historia de los combatientes sobrevivientes, gente como uno que recuerdan esos tiempos con claridad, perdón y a veces con humor, como es el caso de una ex-guerrillera, ahora un poquito gorda que casi se murió después de ser baleada en un enfrentamiento callejero, pero fue rescatada por una mujer no combatiente de su barrio.

Ahora, como sabe todo el mundo, El Salvador está pasando por tiempos muy difíciles como consecuencia del narcotráfico y de pandillas violentas. La mayoría de los salvadoreños de hoy ya no tienen memorias propias de la guerra civil, ni tampoco de esa última ofensiva que se desarrolló en el mes de noviembre de 1989. Pero vale la pena recordar.

En una conferencia en vivo realizada a través de Skype, el propio Julio López dialogó con la audiencia en el Teatro Regent al fin de la presentación de su película. Dijo que la llamada Batalla del Volcán jugó un papel decisivo en la historia de El Salvador.

“Lo más importante,” dijo, “es que militarmente ninguno de los dos bandos derrotó al otro, y obligó tanto al gobierno como a la guerrilla a negociar.”

Y, gracias a Dios, así fue.

*Periodista y escritor canadiense galardonado múltiples veces. Vive en Toronto. Exclusivo para Correo Canadiense

Oakland Ross Escritor y periodista canadiense que en su calidad de corresponsal del Toronto Star y el Globe and Mail, tuvo la oportunidad de conocer en profundidad escenarios de conflicto en Latinoamérica, África y el Medio Oriente.