¿Cuándo despegarán los Raptors?

La pandemia de Covid-19 hizo que 2020 nos pareciera un año interminable, pero el actual desempeño de nuestros Toronto Raptors hace que el 2019 nos parezca más lejano aún: del equipo que aquel año conquistó la corona en la NBA quedan algunos protagonistas, pero no acaban de convencer en una campaña que hasta ahora es, por decirlo suave, mediocre…

Todos sabíamos que al irse Kahwi Leonard nos quedábamos sin una superestrella, por más que Fred VanVleet, Pascal Siakam y Kyle Lowry muestren buenos números. El problema es la consistencia, y la falta de apoyo desde el banquillo: los titulares juegan una media de 35 minutos por noche, porque la segunda unidad no tiene la profundidad necesaria.

El problema empeora cuando los tiros no entran, y vienen luego los errores en defensa que propician canastas rivales. Son esos tramos del partido en lo que pareciera que nada le sale bien al quinteto en cancha, y saca de paso al equipo todo. Una prioridad del DT Nick Nurse es lograr que los jugadores vean el fallo como algo natural, y se recompongan.

“Cuando no estamos bien igual tenemos que defender. No podemos encestar uno de siete intentos, y luego caer en muchos lapsus defensivos. Esas rachas van a pasar, pero igual tenemos que ser sólidos y asegurar los rebotes defensivos”, dijo Nurse en reciente rueda de prensa, a propósito de las lagunas que están lastrando al equipo.

Mirando los toros desde la barrera, a veces da la impresión de que los Raptors han perdido juegos que podían -y tenían que- haber ganado. Nurse lo considera parte de un proceso de constante aprendizaje, evaluación, detección y superación de errores, pero sobre todo de no rendirse ni abrumarse, que la temporada aún es joven.

Otro problema para Nurse es definir quién será su centro titular: el DT ha abierto lo mismo con Aaron Baynes que con Alex Len, ninguno de los cuales está al nivel de pívots como Joel Embiid, Giannis Antetokoumpo o Anthony Davis. En Toronto se extrañan nombres como Marc Gasol, Serge Ibaka o Jonas Valanciunas, que imponían su presencia en la pintura.

Una posible variante sería darle más protagonismo a Chris Boucher, un serio aspirante al premio a mejor progreso del año, pues en una veintena de minutos aporta casi 16 puntos, siete rebotes y dos tapones por partido. Sin embargo, a Nurse le funciona más sacándolo desde la banca, para que sus titulares descansen sin que merme el ritmo ofensivo. 

Por lo pronto, se nota en la duela que los Raptors intentan dejar atrás la decepcionante imagen del inicio de campaña. Como recién escribía un columnista local, nadie les pide que sean perfectos, pero sí que sean más fuertes mentalmente, que fallar no sea un pretexto para derrumbarse, y que salgan a luchar el triunfo, un partido a la vez.

Al menos eso esperamos de ellos en Toronto, una ciudad que enfrenta peores desafíos, y que también necesita que sus equipos le alegren la vida. Por eso nos permitimos soñar con un regreso de los Raptors a playoffs, o en su defecto, que consigan en el próximo “draft” un buen prospecto. Que buena falta nos haría…