¿Cuándo volveremos a los estadios en Toronto?

Mucho tiempo -demasiado- llevamos ya los amantes del deporte sin la adrenalina del estadio, ese santuario de pasiones a voz de cuello que nos ha sido negado sin miramientos por una pandemia que nos cambió la vida, y nos confinó hasta nuevo aviso.

Un aviso que, al menos en la industria de los espectáculos deportivos, quisiéramos que llegara lo antes posible…

De hecho, el gobierno de Ontario y actores de la industria de los eventos en Toronto se han permitido el lujo de ser optimistas con la inminente llegada a Canadá de unos tres millones de vacunas contra la Covid-19, que permitan iniciar la anhelada inmunización y volver a la “normalidad”, siempre con apego a los protocolos de bioseguridad.

Sin dudas, el Norte nos fue un poco más frío sin la posibilidad de acompañar a nuestros Toronto Raptors en la defensa de su corona; el Rogers Centre se vio más desolado y abrumador sin los Blue Jays en la grama; y los Maple Leafs no tuvieron chance de decepcionarnos, pues la campaña fue interrumpida en marzo, y el hockey no tuvo una “burbuja” como la NBA o las Grandes Ligas.

Aunque remotas, hay razones para el optimismo. Nick Eaves, responsable de escenarios en Maple Leafs Sports & Entertaiment (MLSE), estimó que la disponibilidad de vacunas a gran escala agilizará el regreso de la afición a las instalaciones deportivas de sus equipos favoritos.

“Nuestra meta, como en 2020, es jugar en Toronto y confiamos en que podamos hacerlo durante la temporada 2021”, dijo al periódico The Sun la vicepresidenta de los Blue Jays, Marnie Starkman, para quien la prioridad es garantizar un entorno seguro para personal, jugadores y aficionados.

Para ello, lo primero será frenar el repunte en los contagios agravado con el invierno, y que forzó a las autoridades locales a reforzar las restricciones. Dakota Brasier, vocera del Ministerio de Patrimonio, Deporte, Cultura y Turismo de Ontario, ratificó el compromiso de las partes con la búsqueda de variantes para garantizar el retorno seguro del público a salas de conciertos y eventos deportivos.

“Es difícil imaginar en el corto plazo un regreso a lugares con capacidad para 20.000 personas, pero ciertamente esperamos que las condiciones mejoren, y que las pruebas rápidas y las vacunas ayuden a acelerar ese proceso”, agregó Brasier.

Solo entonces, cuando desaparezca el menor riesgo de contagio, cuando nuestros hospitales no estén saturados, podremos quitarnos las mascarillas y desahogar la pasión contenida en tantos meses lejos de los estadios.