Béisbol olímpico… ¿clasificación u odisea?

Si bien el solo hecho de clasificar a unos Juegos Olímpicos sería motivo de orgullo para cualquier deportista, en el caso del béisbol llegar a Tokio-2020 equivaldría casi a un podio, pues la lucha por los boletos ha sido prácticamente una odisea…

De hecho, a dos semanas del comienzo del preolímpico en Estados Unidos, el equipo de Cuba sigue sin recibir visa para la competencia, mientras que Taiwán evalúa suspender el certamen que otorgaría el último cupo, por un drástico rebrote de Covid-19.

A su vez, China renunció a buscar un cupo para un torneo olímpico tan bizarro, que los cuatro países ya clasificados son el anfitrión Japón, México, Corea del Sur e… ¡¿Israel?!

En efecto, una nación sin tradición beisbolera local -más allá de los peloteros judíos que brillaron en Grandes Ligas, como Hank Greenberg, Sandy Koufax y más recientemente Alex Bregman y Ryan Braun- estará en los Olímpicos, y potencias como Estados Unidos, Cuba, República Dominicana e incluso Australia, aún están en veremos.

Para dar una idea de lo surrealista del caso, la experiencia olímpica de Israel en deportes colectivos se limitaba a la selección de baloncesto en Helsinki-1952, y la de fútbol en México-1968 y Montreal-1976. O sea, hace 45 años conseguía un equipo olímpico…

El “milagro” ocurrió en septiembre de 2019, cuando el combinado hebreo venció 8-1 al favorito Holanda en el torneo que concedía el único pasaje olímpico para Europa y África: Israel superó a naciones con más historial, como Italia, Sudáfrica e incluso España.

Así, un equipo que ocupa el puesto 50 en el escalafón mundial del béisbol tiene un 50 por ciento de posibilidades de irse de Tokio con una medalla, pues el torneo olímpico solo contará con seis participantes. Un regreso más bien discreto, por cierto…

Ocurre que tras debutar oficialmente en Barcelona-1992, tras múltiples participaciones como deporte de exhibición, el béisbol fue sacado del programa olímpico en Londres-2012, con el pretexto de su “falta de universalidad”.

Sin embargo, el Comité Olímpico Internacional aprobó en 2016 reinstaurar al béisbol y al softbol en la lid nipona, pero la fase clasificatoria se vio interrumpida -como todo- por la irrupción de la pandemia de Covid-19, que aún es un factor en esta novela.

Ocurre que el alza de casos en Taiwán -territorio también conocido como China Taipei- ha puesto en duda la celebración del Clasificatorio Final de Tapei de China, con la novena local, Australia, los Países Bajos y los equipos derrotados en Estados Unidos.

La situación es tal, que la Liga de Béisbol Profesional de Taiwán (CPBL, siglas en inglés) suspendió esta semana su calendario hasta que la situación mejore, y la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol (WBSC) evalúa mudar la cita a México o EEUU.

Por lo pronto, el clasificatorio que comenzará a finales de mayo la Florida se antoja a priori más interesante que la propia lid olímpica, pues competirán Estados Unidos, República Dominicana, Puerto Rico, Nicaragua, Cuba, Venezuela, Colombia y Canadá, países que incluso sin sus principales figuras da gusto verlos jugar.   Por demás, se dice que el presidente Joe Biden fue invitado a la inauguración del torneo, pero más interesante que su presencia, protocolar por demás, sería que finalmente los tricampeones olímpicos de Cuba reciban su visa, y puedan luchar por estar en el regreso del béisbol a la gran fiesta del deporte mundial.