¿Nace una estrella en los Blue Jays?

Por paradójico que suene, una reciente derrota de los Blue Jays le dejó cierto optimismo a la franquicia de Toronto de cara a la inminente temporada de Grandes Ligas, marcada por la pandemia, la llegada de George Springer, y la falta de profundidad en el pitcheo…

Dicho esto, los siete ponches hilvanados por el prospecto Alek Manoah en el revés 1-5 ante los Yankees de New York en la liga primaveral no solo constituyen una proeza, si no que nos hace preguntarnos si estaremos ante el nacimiento de una estrella.

“Este logro no incide en mi confianza, pero sin dudas emociona al chiquillo de siete años que fui, y que creció mirando a los Yankees. Para mí, fue un momento emotivo, y espero que vengan más”, declaró el diestro de 23 años y casi dos metros de estatura.

Sin decirlo muy alto, para no “gafarlo”, la joven promesa de los Azulejos mostró aptitudes para convertirse en un puntal en la rotación de su equipo: ante los “Mulos” desplegó un repertorio de sliders, cambios y rectas que promediaron 95 millas por hora.

No obstante, que un novato sea el referente deja mal parado al “staff” de cualquier equipo, pero en Toronto confían en que su poderosa toletería produzca más carreras que las que permitan sus lanzadores, entre ellos Manoah.

Para el novato, elegido por los Blue Jays en undécimo puesto del sorteo colegial de 2019, es crucial hacer dudar al bateador en la fracción de segundo que tiene para reaccionar al envío, y en su demostración ante los Yankees mostró esa capacidad de observación.

“Si quería dar una buena impresión, hizo un excelente trabajo”, admitió Charlie Montoyo, manager de Toronto. “Sus primeras dos salidas han sido sobresalientes. Luce en control, sin nerviosismo, listo para atacar al bateador”, acotó el timonel de los Azulejos.

Oriundo de la florida y egresado de la Universidad de West Virginia, Manoah estuvo a punto de debutar en las Mayores el pasado año, pero la pandemia de Covid-19 frustró su salto de los Vancouvers Canadians a la Gran Carpa.

“Si puedes lanzar rompimientos que caigan en zona de strike como él hizo, el cielo es el límite”, acotó Montoyo, quien adelantó que Hyun-Jin Ryu podría ser el designado para abrir en el Yankee Stadium ante New York en el Día Inaugural (1 de abril).

De vuelta a la hazaña de Manoah, el récord de más ponches consecutivos en las Grandes Ligas lo impuso el recientemente fallecido Tom Seaver (New York Mets) el 22 de abril de 1970, cuando “estrucó” a 10 bateadores de los Padres de San Diego.

Doug Fister, Aaron Harang, Ricky Nolasco y Tyler Alexander poncharon a nueve rivales en línea, y leyendas como Nolan Ryan y Roger Clemens a ocho. A su vez, el record de “K’s” para un juego lo comparten Clemens y Kerry Woods, con 20.

Nadie le está pidiendo tantos a Manoah. Pero si vienen los ponches, bienvenidos sean…