El relato más duro de Víctor Hugo Morales

El responsable de (quizás) el relato de un gol más emblemático en la historia del fútbol, protagonizó el partido más difícil de su vida, y lo peor es que no podía contarlo a sus anchas: Víctor Hugo Morales, leyenda de la narración deportiva latinoamericana, batalló más de un mes contra el Covid-19.

Horas antes de que un examen confirmara que había vencido la enfermedad, el propio periodista y locutor uruguayo había informado que “el bicho”, como el dinosaurio de Monterrosa, “todavía estaba allí”. Por suerte, un nuevo hisopado descartó la presencia del coronavirus SARS-CoV-2 en el comunicador de 73 años.

A fines de marzo Morales sucumbió a la pandemia e ingresó a una clínica de Argentina, país donde vive hace cuatro décadas, contándole el fútbol y la vida a quien quiera oírlo. El Covid-19 lo sacudió, pero le dejó fuerzas para agradecer los afectos recibidos, y advertir sobre una enfermedad que no distingue entre anónimos y famosos.

LEYENDA VIVA

Antes de la irrupción de los medios trasnacionales y los canales por cable, rara vez el nombre de un relator deportivo trascendía su ámbito local: Morales fue un pionero en ese sentido, al dibujar con palabras los dos goles de Maradona contra Inglaterra en el Mundial de México-1986, y en particular el segundo.

Ni siquiera hay que amar el deporte. Basta tener cierta sensibilidad poética (o sangre en las venas), para sentir la nuca erizarse con aquel “ahí la tiene Maradona, lo marcan dos, pisa la pelota Maradona, arranca por la derecha el genio del fútbol mundial” que anticipó la debacle inglesa, con el drama de las Malvinas demasiado fresco…

Quizás por eso Víctor Hugo no pudo reprimirse y se abandonó a la descripción de una auténtica obra de arte, la prueba inapelable de que el fútbol también era poesía, sobre todo cuando lo jugaba el “Pelusa” y provocaba una seguidilla como esta…

“¡Siempre Maradona, genio, genio, genio! Ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta… Gooool… Gooool… ¡Quiero llorar! ¡Dios Santo, viva el fútbol! ¡Golaaazooo! ¡Diegoooool! ¡Maradona! Es para llorar, perdónenme… Maradona, en recorrida memorable, en la jugada de todos los tiempos… Barrilete cósmico… ¿De qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés, para que el país sea un puño apretado gritando por Argentina?”

Aclamado sin reparos como “El Gol del Siglo XX”, aquel hito en la historia del deporte mundial consagró el talento divino de Maradona y su pericia para la gambeta, de la que dieron fe los ingleses que intentaron frenar lo inevitable. Sin embargo, es muy difícil para el hispanoparlante recordar ese gol sin la banda sonora del relato de Víctor Hugo y el rugido del estadio Azteca, aquella tórrida tarde del 22 de junio de 1986.

“Fue absolutamente improvisado. Los relatores nos lanzamos a la aventura de las palabras. Yo nunca cierro un gol sin ponerle un detalle emocional. Es imposible prepararse para nada”, diría años después Morales, al evocar la narración de lo que definió, con profética claridad, como “la jugada de todos los tiempos”.

Entonces confesó que sintió vergüenza del exabrupto, como si se hubiera desnudado demasiado, como si aquella genialidad de “D10S” no mereciera el genial complemento de una descripción que no envejece, y que conserva una capacidad de emocionar como pocas en el fugaz mundo del periodismo deportivo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí