Generación de cristal

La generación Z, los nacidos a partir del año 2000, son en su mayoría los hijos pertenecientes a la generación X (la mía). Se les llama también la generación de cristal para hacer alusión a una supuesta fragilidad producto de la poca autoridad y la sobreprotección con la que crecieron, en opinión de algunos. Yo prefiero pensar que el término cristal alude, más bien, a la transparencia de esta generación y no a su fragilidad. En efecto, son jóvenes que expresan abiertamente sus emociones, no las reprimen. Reconocen sus estados de ansiedad, depresión, pánico, frustración y buscan gestionarlos, cual es el primer paso para lograr bienestar. Creen, por ende, en el poder transformador de la terapia y hablan, sin reparos, sobre la importancia de la salud mental. En mi época, expresar las emociones era visto como un símbolo de debilidad. Ni qué decir de una enfermedad mental que por lo general quedaba engavetada en el archivo más oscuro de los secretos familiares. Mi generación creció marcada por el hierro candente de “los hombres no lloran”, “la mujer decente no abre las piernas”, “alzar la voz está prohibido”, “te controla porque te quiere” y un largo, larguísimo etcétera. La generación Z, en cambio, asume con honestidad el respeto hacia el otro y hacia el medio ambiente, acepta la diversidad y se compromete con la ética en todos los aspectos. Por estas razones se enfrentan con tanta vehemencia a lo que sus antecesores aprendimos a normalizar: la violencia (física y verbal), la burla y la descalificación del prójimo, la misoginia, el racismo, el clasismo y otras tantas formas de discriminación. Sí, ellos son sensibles ante las desigualdades sociales, por ello cuestionan el orden establecido. Esto no los hace frágiles, al contrario, pone en evidencia el alto sentido de la justicia que los guía.

Corallys Cordero
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Integrante del Certificado de Escritura Creativa en Español de la Universidad de Toronto

1 COMENTARIO

  1. Essa geração Z deveria procurar arranjar emprego e cuidar de uma casa e de seus pais e avós; ir à uma igreja, rezar pelos falecidos, ou mesmo procurar estudar mais e dormir menos, porque eu ainda estudo em plena madrugada e tenho apenas 35 anos e ainda nem tenho filho, sou um garoto sonhador com um mundo melhor para todos, pois todos devemos ser bem educados e respeitar todas as autoridades e os mais idosos; eles possuem experiência que o celular não traz… O livro traz experiência do cheiro de algo verdadeiro, de algo real. Já o computador e o celular poder ser um software se passando por você para te iludir e fazer você acreditar que alguém te ama, sendo que você está sozinho no mundo e todos podem ser Android ou iPhone. [risos] Brincando… Ninguém quer ser máquina. Queremos a imortalidade com coisas boas pelo avanço da ciência, cidadania, conhecimento, honra, valores e educação para os mais pobres e indigentes da terra, pois no espaço sideral temos mais terrenos para explorar, por enquanto, vamos fazendo trabalho de formiguinha aqui com nossa dedicação aos estudos e um bom casamento para sermos bons e honestos cidadãos. Pois família é tudo de bom, e respeitar limites é tudo de bom! Sejam felizes, tenham bom ânimo, pois Cristo Jesus é o Herdeiro de todo o Universo conhecido e desconhecido… Ninguém sabe o que tem além do que você vê no céu… Não existe extraterrestre, só seres humanos tentando melhorar o universo trabalhando redobrado assim que nem na Terra. Ave Maria, aqui nunca tem fim, é só trabalho para todos em todo lugar, pois tudo tem terra e sol… O universo é uma gota perto daquilo que ainda está sendo moldado mais adiante lá depois de M31.

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