Maíz: descubre sus propiedades, beneficios y valor nutricional

El maíz (Zea mays), conocido como choclo en muchos  países latinoamericanos, es una excelente fuente de energía cuando está tierno, y también cuando se consume en seco, en forma de harina.

Hay que destacar también otras formas de disfrutarlo como copos de cereales, sémola, o las famosas palomitas de maíz.

Como alimento

Es el tercer cereal más cultivado en el mundo y más consumido del mundo, después del trigo y el arroz es la base de la alimentación de muchos países, cada vez cuenta con más adeptos porque es muy rico en vitaminas y minerales que favorecen nuestro metabolismo. Fueron las civilizaciones precolombinas las que establecieron el maíz como uno de los alimentos básicos en su dieta

Del maíz,  la versatilidad es una de sus cualidades más conocidas. Existen distintas variedades, que se diferencian en función de su color (amarillo, blanco, azul, morado, rojo y negro) o por la finalidad a la que están destinadas. Las más conocidas en España son el maíz dulce (el que se consume crudo, fresco o enlatado), el maíz cristalino (se utiliza para hacer harinas y sémolas) y el maíz reventón (el que se utiliza para preparar palomitas).

Además de fresco, el maíz se puede adquirir congelado o envasado, en forma de harina, copos o en sémola para la preparación de bizcochos y productos de repostería. La mejor forma de cocinar el maíz dulce, si está tierno, es al vapor.

Existen muchas propiedades asociadas a este cereal destacándose la ayuda a mantenerse saciado durante más tiempo entre comidas, lo que puede ser útil cuando se sigue una dieta de control de peso.

 Además, el consumo de maíz influye positivamente sobre nuestro estado de ánimo, concentración, memoria y sueño gracias a sus excelentes aportes de vitamina B1 (es uno de los alimentos más ricos), B3 y ácido fólico. Proporciona abundante fósforo, magnesio y zinc, así como algo de hierro y manganeso. Protege la salud ocular, un aliado de diversas funciones cerebrales. Previene los trastornos cardiovasculares.

 Las hojas también se aprovechan se pueden preparar tamales, unos paquetitos rellenos y de sabor picante.

Otras formas de consumir maíz como gofio se puede preparar con otros cereales y acompañado de plátano. Endulzado con miel se toma como desayuno. Pero la mejor forma de disfrutar de una mazorca de maíz sin complicarse en los fogones es asándola, en el horno o las brasas de una barbacoa y condimentándolas con mantequilla de hierbas.

En ese caso es preferible escoger mazorcas medianas o pequeñas, y retirarles antes los filamentos. Las hojas externas no es aconsejable arrancarlas, pues protegen los granos y ayudan a retener la humedad.

Como hemos visto, el maíz amarillo no es el único. El maíz morado se ha hallado entre restos arqueológicos con 2.500 años de antigüedad en la costa de Perú. Los incas lo utilizaron como alimento y materia prima para obtener tintes textiles. También fue cultivado en el Yucatán y por los pueblos hopi  y navajo de las praderas norteamericanas.

En la rica y cada vez más reconocida gastronomía peruana, continúa usándose en el día a día para elaborar maravillosos sorbetes, postres y refrescos como la chicha morada.