Si eres trabajador temporal, no permitas que abusen de ti

Esta semana se conoció la noticia de que los dueños de dos restaurantes en Calgary que abusaron económicamente de tres de sus empleados inmigrantes fueron condenados a 90 días de prisión cada uno, condena que deberán cumplir los fines de semana.

Los tres copropietarios de los restaurantes Marina Dosa y Tandoori Grill, en Calgary, fueron declarados culpables de fraude por más de 5.000 dólares y estarán en libertad condicional durante 18 meses. Además, deberán devolver los 44.000 dólares que robaron a tres de sus empleados.

Las víctimas, originarias de la India, llegaron al país entre 2017 y 2020 como trabajadores extranjeros temporales, con permisos específicos del empleador para trabajar como cocineros en el restaurante. Sin embargo, una vez en Canadá, se les informó que debían pagar 24.000 dólares cada una por una Evaluación de Impacto en el Mercado Laboral (Labour Market Impact Assessment, LMIA) “por las tasas gubernamentales relacionadas con su inmigración a Canadá”, según consta en la sentencia condenatoria.

Las víctimas también denunciaron que trabajaban seis días a la semana, entre 12 y 14 horas diarias, y que vivían en condiciones precarias en casas pertenecientes a los tres agresores, a quienes además pagaban alquiler. Por estas razones, el juez concluyó que las víctimas sufrieron abusos verbales y físicos por parte de los acusados.

Las personas interesadas en inmigrar a Canadá deben saber, en primer lugar, que si una compañía canadiense requiere de sus servicios, los trabajadores no tienen que pagar un centavo a la empresa. Por el contrario, es la compañía la que debe encargarse del trámite y pagar los 1.000 dólares correspondientes a los aranceles que se deben abonar al departamento de Recursos Humanos. Por lo tanto, cuando se solicita dinero al trabajador, significa que el proceso no se está realizando correctamente.

El problema es que muchas personas aceptan este tipo de trámites aun sabiendo que no se trata de documentación legal.

También se han visto situaciones similares en casos de personas que llegan a Canadá a través de Tratados de Libre Comercio con países como México, Chile, Perú, Colombia, Panamá, la Unión Europea, Corea del Sur, entre otros. Estos acuerdos facilitan la obtención de permisos de trabajo para ciudadanos —y en algunos casos residentes permanentes— de dichos países, pero aun así se producen abusos. En estos casos, el empleador ofrece ayudar con el trámite, pero exige una suma considerable de dinero a cambio de la documentación necesaria.

Es importante tener en cuenta que existen reglas muy estrictas para los permisos de trabajo de extranjeros. Por ejemplo, se debe pagar al trabajador el mismo salario que recibiría un ciudadano canadiense o un residente permanente realizando el mismo trabajo. Cuando se solicita un permiso de trabajo, ya sea mediante un LMIA o a través de un tratado de libre comercio, el empleador está obligado a cumplir con todas las condiciones establecidas en el contrato.

Lamentablemente, lo que he visto personalmente es que, por ejemplo, si el empleador indica en el contrato que pagará 30 dólares por hora, en la práctica paga esa cantidad, pero exige al trabajador que le devuelva 10 dólares por hora en efectivo. De este modo, el trabajador no solo pierde ese dinero, sino que además debe pagar impuestos sobre los 30 dólares por hora. Cuando llega el momento de solicitar una extensión del permiso de trabajo o tramitar la residencia permanente, el empleado debe demostrar que recibió el salario acordado. Al final, quien siempre pierde es el trabajador extranjero.

Esta información cobra especial relevancia en un momento en que el Programa de Trabajadores Extranjeros Temporales está atravesando importantes cambios implementados por el gobierno federal, con reducciones drásticas en el número de cupos disponibles, lo que complica aún más la situación de los inmigrantes que llegan al país.

Cada caso es distinto y requiere un abordaje específico. Sin embargo, aprovecho esta situación para compartir en esta columna información oficial del Gobierno de Canadá sobre el Programa de Movilidad Internacional, en particular en relación con los derechos de los trabajadores temporales mientras trabajan en el país.

En Canadá, los derechos de todos los trabajadores —incluidos los trabajadores extranjeros temporales— están protegidos por la ley. Si usted es un trabajador extranjero temporal, tiene los mismos derechos y protecciones en el lugar de trabajo que los ciudadanos canadienses y los residentes permanentes.

Su empleador debe brindarle información sobre sus derechos, entregarle una copia firmada de su contrato de trabajo antes de solicitar el permiso, pagarle según lo establecido en dicho contrato (incluidas las horas extras si corresponde), proporcionarle un lugar de trabajo libre de abusos y cumplir con las normas laborales de la provincia o territorio donde trabaja. Asimismo, debe ayudarle a acceder a atención médica en caso de enfermedad o lesión laboral.

El empleador no puede obligarlo a realizar trabajos inseguros ni tareas que no estén incluidas en su contrato, ni forzarlo a trabajar si está enfermo o lesionado. Tampoco puede castigarlo por denunciar abusos, confiscar su pasaporte o permiso de trabajo, amenazarlo con deportación ni exigirle el pago de tarifas de reclutamiento.

Antes de solicitar el permiso de trabajo, el empleador debe entregarle una copia del contrato en inglés o francés, según su idioma oficial elegido en Canadá. El contrato debe reflejar la ocupación, el salario y las condiciones de trabajo acordadas.

Los empleadores están obligados a cumplir con las leyes laborales y de salud y seguridad, capacitar al trabajador para desempeñar sus funciones de manera segura y proporcionar el equipo necesario cuando se utilicen productos químicos o maquinaria.

Los lugares de trabajo deben estar libres de abusos físicos, sexuales, psicológicos o financieros. Cualquier conducta que intimide, controle o aísle al trabajador puede considerarse abuso.

Entre los ejemplos de abuso se incluyen amenazas, insultos, contacto sexual no deseado, robo de salario, retención de documentos personales, coerción para cometer fraude o represalias por denunciar irregularidades.

Si su empleador viola las reglas del Programa de Movilidad Internacional o comete abusos, debe denunciarlo llamando a la línea confidencial de Service Canada al 1-866-602-9448. El servicio es confidencial, no se informa al empleador y se puede recibir atención en más de 200 idiomas, incluso de forma anónima.

Si necesita ayuda inmediata, llame al 9-1-1 o a la policía local.

Vilma Filici
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Consultora de Inmigración certificada