Los clientes siempre deben estar vigilantes de los casos presentados ante Inmigración

Históricamente, cuando una persona está haciendo su trámite para la residencia permanente desde dentro de Canadá, ya sea que están siendo patrocinados por su esposa o su esposo o pareja en unión libre, o fueron aceptados como refugiados y tienen familia que se encuentra fuera de Canadá, en el país de origen, etc., los reglamentos permiten que se incluya a todo el núcleo familiar (es decir al solicitante principal que se encuentra aquí en Canadá y a la familia que está fuera de Canadá) en el trámite para la residencia permanente, y por lo tanto los trámites se realizarán simultáneamente.

La idea es que cuando la persona que está haciendo los trámites desde dentro de Canadá obtenga la residencia permanente, los miembros de su familia también obtengan su visa de residentes permanentes para poder llegar a Canadá y reunificarse como familia. El proceso es que el solicitante que está en Canadá tiene que incluir a todas las personas que va a patrocinar en la solicitud. Hay que indicar que los miembros de la familia van a estar acompañando al aplicante principal en Canadá y hay que pagar los aranceles de procesamiento para el aplicante principal y para todos los dependientes. De esa manera se aseguran de que el proceso se haga simultáneamente.

Pero en los últimos años, y a causa de las dificultades que hay en estos momentos con los atrasos con los casos, hemos visto instancias en las cuales la oficina de aquí dentro del país que está procesando al solicitante principal, por alguna razón no ha enviado la información acerca de los miembros de la familia que se encuentran en el país de origen, y por lo tanto en muchos casos, cuando el solicitante principal recibe la residencia permanente, resulta que en ese momento pregunta qué está pasando con su familia, con sus dependientes, y se da cuenta de que en ningún momento se ha pasado la información de la oficina de Canadá a la oficina o el consulado responsable de la zona donde viven los miembros de su familia.

En algunos casos solamente se pierde tiempo porque esto significa que ahora la persona que aplicó dentro del país ya tiene su residencia permanente y va a tener que hacer un patrocinio para su esposa y para los hijos dependientes, y por tanto la reunificación familiar se va a atrasar muchísimo.

Pero mientras los niños no hayan obtenido la mayoría de edad y sigan siendo dependientes, es solamente el tiempo el que se pierde en que la familia esté reunificada. No obstante, en algunas instancias los hijos dependientes van a cumplir la edad de 22 años, y a los 22 años ya no son dependientes de los padres y por lo tanto cuando el aplicante principal obtenga la residencia no los va a poder patrocinar.

La edad queda sellada en el momento en que se manda la solicitud, se pagan los aranceles, etc. Pero si Inmigración cometió un error y no hizo el proceso como deberían hacerlo, entonces estos hijos dependientes van a quedar afuera porque ya cumplieron los 22 años.

Recientemente he visto dos casos de este tipo, uno es el de un refugiado al que le sucedió exactamente esto y fue mucho antes de la pandemia. A pesar de que se pagaron los aranceles, que se mandaron las solicitudes, que se hizo todo el proceso para la esposa y el hijo, el proceso para la familia nunca se llevó a cabo.

Cuando él recibió la residencia permanente y la esposa y el hijo no, entonces en ese momento empieza a indagar y se da cuenta de que el Departamento de Inmigración no mandó los formularios para la familia y ahora el hijo ya es mayor de 22 años. En este caso lo que se tuvo que hacer fue una solicitud por razones humanitarias y de compasión, explicando todo lo que ha sucedido con el proceso, que no fue culpa del cliente, que en el momento que el cliente hizo su trámite el hijo sí era dependiente, pero que por una omisión por parte del Departamento de Inmigración este joven no fue incluido en la solicitud y la esposa tampoco, y ahora ya el muchacho es mayor y no puede ser patrocinado.

Recientemente también hemos visto el caso de un señor que patrocinó a su esposa y a los hijos dependientes de ella estando la esposa aquí en Canadá como visitante y los hijos en el país de origen. Al igual que en el caso anterior, el señor pagó los aranceles, incluyó a los hijos de su esposa en la solicitud, la esposa incluyó los hijos en su formulario, el trámite se tomó cuatro años y al obtener la esposa la residencia permanente se dan cuenta que a pesar de que los hijos se habían hecho exámenes médicos, se habían hecho los chequeos de seguridad, habían completado todos los requisitos que les habían pedido, estos jóvenes nunca fueron incluidos en la solicitud de su madre.

Así, cuando se termina el proceso y esta señora y el esposo empiezan a preguntar qué pasó con los hijos, y les dicen que los hijos no habían sido incluidos en ningún momento en la solicitud y que por lo tanto ahora tenían que iniciar un proceso de patrocinio, lo cual hubiera sido, si bien no la situación ideal, pero por lo menos una solución, si no fuera porque dos de los hijos ahora habían cumplido los 22 años.

Entonces, ¿qué opciones tiene el cliente? Ir a la Corte Federal, porque aquí ha habido un error super claro por parte del Departamento de Inmigración.

Los clientes a veces no creen que Inmigración comete errores y que muchas veces, y especialmente ahora con la pandemia, con los atrasos, etc., es prácticamente imposible poder razonar con el Departamento de Inmigración para solucionar un problema que en algunas instancias es creado por ellos mismos. Entonces, la única alternativa que tiene la persona en esta situación es llevar el caso a la Corte Federal y que sea la Corte Federal la que determine que hubo un error y que van a tener que seguir procesando el caso.

A la luz de este tipo de situaciones, es muy importante que los clientes y su asesor legal se aseguren de que el caso que están tramitando simultáneamente ha sido enviado al consulado respectivo para ser procesado.