Turismo internacional en Cuba, una ventana a la esperanza en tiempos de pandemia

Como una ventana a la esperanza, la apertura al turismo internacional en Cuba comienza a dar señales de recuperación, en momentos en que las economías flaquean a nivel global, y los encierros y cuarentenas provocados por la pandemia del COVID-19 resienten a millones de seres humanos abrumados por la inseguridad sanitaria.

Un recorrido de varios días por la cayería norte del archipiélago cubano, permitió a Correo Canadiense palpar de primera mano cómo la industria hotelera y el sector turístico en Cuba comienzan a dar sus primeros pasos en tiempos de recuperación post pandemia, bajo el slogan de “Turismo seguro”.

Después de la reapertura al turismo internacional en la isla, en octubre pasado, viajeros de varias partes del mundo han comenzado a arribar a Cuba –principalmente procedentes de Canadá y Rusia-, influidos en las garantías de los turoperadores respecto al cumplimiento de los estrictos protocolos sanitarios que se aplican en todas las instalaciones hoteleras que ya brindan servicios.

Las medidas aplicadas, que no contradicen las opciones de disfrute de los viajeros foráneos, están presentes desde el momento en que arriban las aeronaves, en este caso al aeropuerto internacional Jardines del Rey –a unos 420 kilómetros al este de La Habana-, y donde los controles sanitarios son de estricto cumplimiento y con absoluta garantía.

Las pruebas de PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa, según sus siglas en inglés), el uso de medidas de seguridad en lugares donde se aglomeran personas (mascarillas, sustancias para limpiar las manos, pasos podálicos), son algunas de las aplicaciones que funcionan en todos los lugares donde estarán los veraneantes extranjeros.

A esto se une un equipo médico en cada hotel (médico, enfermera y epidemiólogo), que monitorean constantemente cualquier síntoma que pueda presentar el turista, incluidos lugares previstos para el aislamiento, en caso se detecte algún caso sospechoso de infección con el nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

Estas medidas, ofrecen seguras garantías al turista que viene, en primer lugar, buscando los encantos del sol y el mar antillano, la maravilla de la geografía cubana pero, sobre todo, escapando de la sombra fatal de una pandemia que ha infectado hasta el momento a 67,5 millones de personas, y ha costado más de 1.5 millones de vidas humanas.