“La calle de los oficios”: una muestra del arte costumbrista en la literatura cubana

La Habana.- Nadie duda que el oficio del periodista, más que informar, se sustenta y se nutre de los testimonios, de la vida misma y sus más enrevesados entuertos, herramientas que para el escritor cubano Yamil Díaz Gómez, son inseparables en su quehacer literario.

Lo demuestra en las poco más de 200 cuartillas de su libro “La calle de los oficios”, publicado originalmente en Cuba en 2007, con reediciones en 2012 y 2015, y que ahora llega de manos de la editorial Adalba, en Canadá, que se ocupa de la cuarta entrega de este fascinante libro.

En opinión del destacado historiador, periodista, investigador y profesor cubano Pedro Pablo Rodríguez, leer “La calle de los oficios” es estar “ante una notable muestra del arte costumbrista”.

Este libro reúne las historias de un vendedor de raspaduras (dulce hecho a partir del jugo de la caña y que se conoce en otros lugares de América como pamela, atado dulce, papelón, piloncillo o panocha), un carga-bates, un exhibicionista, un proyeccionista de cine, un tipógrafo, un limpiabotas, un travesti, un pastor bautista, un taxidermista y un eviscerador, en un complicado juego de palabras que exploran “entre la piel y el alma” de diez personas diferentes entre sí, y donde campea la imaginación, el humor y el habla popular cubana.

“Este es un libro a caballo entre el testimonio y la narrativa de ficción, y también en los bordes entre el periodismo y la literatura”, define Pedro Pablo Rodríguez.

Conversando con Correo Canadiense, Yamil Díaz comenta que “vivir en Cuba –en particular en la ciudad de Santa Clara, a unos 280 kilómetros al este de La Habana- implica ser parte de un pueblo de una riqueza incalculable en su cultura popular y una aplastante diversidad de tipos humanos: hay bastante experiencia en el ambiente digna de convertirse en literatura”.

“Si no viviera en Cuba –enfatiza el escritor-, jamás habría podido escribir un libro como “La calle de los oficios”, que ahora goza de una hermosa y cuidada edición por Adalba”.

Respecto a los valores literarios detrás cada uno de sus libros, Díaz Gómez aseguró que no persigue la novedad cuando se enfrenta a la cuartilla en blanco, y si algunos de sus libros tienen un carácter renovador, no responde a su propósito autoral.

“Prefiero estar seguro de que fui sincero. Mi obra poética apunta hacia el intimismo, hacia los choques entre la vida de la persona particular y el devenir histórico. Mi periodismo gira en torno a algunos temas obsesivos: la cultura cubana, la figura de José Martí y mi ciudad de Santa Clara, con su gente y su historia. También he hecho trabajos de compilación para conceder protagonismo a poetas que, injustamente, no han sido favorecidos por la promoción en la medida en que a su talento correspondía”, comentó.

De ahí que Yamil Díaz, con “La calle de ,los oficios”, se detiene en cada historia no sólo para hurgar en los secretos de ese complejo universo de los oficios, “sino también para desentrañar la vida, las pasiones, los sueños, las dudas y los misterios de la existencia vital de sus personajes, tipos populares que viven en su Villa Clara natal pero que, salvando las peculiaridades propias de una región, un tiempo y un espacio, pueden encontrase en cualquier parte de la isla porque comparten los mismos signos identitarios de la cubanidad”, según una reseña publicada en la enciclopedia digital cubana Ecured.

El libro “La calle de los oficios” puede encontrarlo en: https://www.amazon.com/-/es/Yamil-D%C3%ADaz-G%C3%B3mez/dp/1989196152